Buenos días y bienvenid@ a El Constructor de Mundos. Acabamos de arrancar el año 2019, y creo que es el momento perfecto para hacer balance del año pasado. El 2018 ha sido para mí un año duro pero maravilloso, tanto en lo personal como en mi faceta de escritor. Y uno de los aspectos que más alegrías me ha dado ha sido la iniciativa #UnAñoDeAutoras. Mes a mes, han pasado por aquí once grandes mujeres. Once escritoras que he tenido el gusto de conocer más, de compartir muchos buenos momentos y de aprender muchísimo. Por eso he llamado a este artículo un año de maestras, porque ellas me han enseñado mucho sobre el arte de la escritura.

      En este artículo voy a tratar de hacer un pequeño resumen de lo que he aprendido con estas once grandes mujeres. Cada una de ellas tiene su propia voz y su estilo, y gracias a las entrevistas que he podido hacerles y a los análisis profundos que he realizado para las reseñas detalladas puedo decir que he recibido un master en escritura.

      Analizaré una por una cada escritora. Si clicas sobre su nombre podrás ver la entrevista más personal que le realicé, y al final del cada párrafo podréis visitar la reseña. Ya que, aunque haya aprendido mucho de ellas, la clave de #UnAñoDeAutoras es dar visibilidad a sus obras. Podría hacer un artículo de cada una de ellas por todo lo que he aprendido, pero quiero resumir lo más destacado, para que luego tú seas quien bucee en las entrevistas y sus obras y encuentres tus propias enseñanzas. Comencemos:

      Arantxa Rufo: La primera autora en visitar El Constructor de Mundos fue Arantxa, con su gran thriller En el punto de mira. Y pudiera parecer que el título es lo primero que aprendería de ella: su punto de mira. Me fascinó desde el comienzo de la novela, con ese juego de narración en segunda persona tan original y que logra introducirte tan de lleno en la novela. También me enseñó que en una novela no tiene que haber buenos y malos, que todo depende del punto de vista de cada uno. Y no quiero olvidar el ritmo de la novela. Durante toda la narración es muy alto, pero el final es completamente desatado, con un párrafo breve para cada personaje que te deja sin aliento. Una gran novela, y estoy deseando leer Zed está muerto. Seguro que pronto hablaré de ella. Aquí tienes la reseña de En el punto de mira

      Miryam Isern: Debo reconocer que Miryam es mucho más que una autora de la iniciativa. Tengo la suerte de poder considerarla amiga y haber vivido a su lado (pese a la distancia) el crecimiento de su gran trilogía Shirukuni. Ya está publicado el volumen 2, pero a la iniciativa traje el volumen 1. Es una novela de katana y brujería con un mundo muy complejo lleno de personajes muy bien trabajados. Con ella aprendí que antes de vestirlos conviene pintarlos de gris, esos claro-oscuros que le dan profundidad a los personajes. También aprendí a trabajar las batallas desde todos los puntos de vista, para darle al lector una visión global. Otro de los aspectos que me ha enseñado Miryam es a integrar la cultura y la mitología de un lugar tan fascinante como Japón en una novela de ficción, y que todo encaje como un puzle perfecto. Aquí tienes la reseña de Shirukuni vol 1.

      Gema Moratalla: Conocí a esta autora por las redes sociales (benditas redes sociales que nos permiten conocer a gente maravillosa), y cuando leí El templo de los inocentes quedé fascinado. Me encanta como muestra que se puede crear un gran worldbuilding para una novela y situarlo todo en una ciudad. La clave es tener todo claro para que no parezca que solo has imaginado una ciudad, sino que has imaginado todo un universo, y focalizas la acción donde tú quieres. También he aprendido a ver la importancia que una religión puede tener en el desarrollo de una novela. También que hay que tener mucho mimo y acierto con las escenas para que tanto tiempo después tenga en mente la escena del arbol (si quieres saberla, ya sabes, compra el libro). Estoy deseando poder volver al mundo creado por Gema. Aquí tienes la reseña de El templo de los inocentes.

      Ana Bolox: A Ana llegué gracias a recomendaciones de lectores amantes de la novela negra y policíaca. Crecí con la colección de libros de Agatha Christie, y puedo decir que no había vuelto a sentir lo que sentía al leerla hasta que conocí a la señora Starling. Esa es la primera enseñanza que recibí de Ana, que el aroma clásico deja un aroma a la lectura irrepetible, y Ana lo logra. También aprendí que una novela es como un enorme puzle, donde al abrir la caja todas las piezas parecen desordenadas. Pero al acabar, no solo han encajado, sino que no sobra ninguna. Y una de las cosas que más me ha gustado aprender es la manera que tiene Ana de seducir con sus personajes. El humor, el descaro y el arrojo con la que Ana ha construido a la señora Starling solo está al alcance de grandes maestras. Aquí tienes la reseña de Un cadaver muy frío.

logo de Un año de autoras

      Fani Álvarez: Soy un amante de las distopías. 1984 es uno de los libros que más me ha marcado en la vida. Por eso suelo temer lo que pueda encontrarme cuando abro una nueva distopía. Y debo reconocer que Nivel 10 me sorprendió de manera muy grata. Con Fani he aprendido a mantener esa sensación de angustia constante que sufre la protagonista, mediante acciones que le llevan de una posición muy acomodada hasta bajarla a los infiernos. Tambien me a enseñado que la literatura puede servir para denunciar situaciones del día a día, y que cierres el libro pensando que no estamos tan lejos de situaciones así. Para ello utiliza la tecnología de una manera tan creíble que llegas a temer que algún día viviremos situaciones parecidas. Y no quiero olvidar el amor por los pequeños detalles (el teatro, el museo). Esos son los que nos hacen vivir de verdad una novela. Aquí tienes la reseña de Nivel 10.

      Chiki Fabregat: Conocí a la autora antes que al libro (por desgracia para mí, solo de manera virtual). Tiene una personalidad tan arrebatadora que me dije: Tienes que leer Zoila. Y bendito el día en el que lo hice. Ella me ha enseñado que aunque plasmemos en el papel razas ya usadas con anterioridad, siempre se pueden introducir detalles que les dejan un sello muy personal (esa velocidad al moverse y esa manera de amar, por ejemplo). También me ha ayudado a confirmar mi idea de que hay que desterrar de una vez por todas el concepto de la literatura juvenil como literatura menor (qué bien escribes Chiki). Y hay algo que he podido ver: el alma de los escritores se transmite a sus palabras. Si tienes un alma tan brillante como Chiki eso el lector lo nota. Así que no hay que centrarse solo en formarse como escritor, también hay que esforzarse por tener un alma buena para que puedas impregnar con ella tus textos. Aquí tienes la reseña de Me llamo Zoila

      Alister Mairon: Supe de ella gracias a su blog, que visito con asiduidad. Allí pude ver que tenía un libro llamado Sorgina. Con lo que me gusta el tema, no pude evitar hacer clic, y cuando leí la sinopsis supe que ese libro era para mí. Ella me ha enseñado que la mitología es una fantástica fuente de inspiración para escribir (y para una antología como Mito Logik, que en gran parte es gracias a ella). También aprendí que arrancar la novela in media res es una fantástica manera de introducirnos de lleno en la cción. Y he confirmado que el amor y la crueldad son dos sentimientos tan potentes que marcan por completo a unos personajes. Estoy deseando volver al universo de Sorgina. Aquí tienes la reseña de Sorgina.

      Adella Brac: Conocía a Adella en el Celsius. Sabía de su faceta escritora, pero tras conocerla supe que tenía que leerla. Lo primero que aprendí de ella es que no tienes por qué amar incondicionalmente al protagonista (algún que otro improperio se te escapa cuando conoces a la protagonista de El don de Haziel). También me enseñó que puedes tomar algo como el aura de las personas y desarrollarlo hasta que el lector la sienta (esos juegos de colores y ese deslumbramiento por acumulación me encantan). Y he visto que lo sobrenatural es un enorme universo donde buscar inspiración. Aquí tienes la reseña de El don de Haziel.

      Ana González Duque: Ana está siendo para mí una maestra en muchos aspectos. Sin ella, por ejemplo, seguramente no existiría este blog. Cuando decidí que quería hacer un hueco a la no ficción en la iniciativa, ensegruida pensé en su libro Como escribir fantasía. Con ella he aprendido que es muy importante tener muy clara la idea sobre lo que estás escribiendo. También que los clichés son  muy peligrosos, y que si usas alguno tienes que ser muy consciente de ello. Y me enseñço que hay que trabajar mucho: en el worldbuilding, en la creación de personajes y razas, en la magia, y en todos los aspectos de la novela, para que no salten las costuras por algún lado. La master class que nos dió en el grupo de facebook de Worldbuilding para escritores es algo irrepetible. Aquí tienes la reseña de Cómo escribir fantasía.

      Aroa R. Zúñiga: Proyecto: Data P iba resonando a mi alrededor muchas veces. Era una iniciativa que me parecía muy interesante a analizar, desde su comienzo en el blog,… Tuvimos que retrasar la fecha de su participación en la iniciativa porque una editorial iba a publicar el libro. Guardo con cariño los regalos que me hizo en el Celsius. Con ella he aprendido que se puede crear un universo entero de razas maravilloso y que le lector no se pierda en ningún momento. También me ha enseñado que un robot puede ser uno de los personajes que más sentimientos te despierte al leerlo. Y que hay que cuidar a nuestros personajes hasta el último detalle, ya que en ellos está la verdad y la credebilidad. La cola de P con vida propia dan fe de ello. Tengo  muy claro que cuando el pequeño dragón crezca, será uno de los primeros libros de ciencia ficción que pasarán por sus manos (de echo ya le he leído algunos fragmentos). Aquí tienes la reseña de Proyecto: Data P. 

      María del Mar González Gómez: No podía cerrar el año de mejor manera que entrevistando a la creadora de esta iniciativa. Tengo el honor de poder llamarla amiga y compartir con ella tanto alegrías como malos momentos a diario, pese a la distancia. Gracias a ella me embarqué en esta aventura y  he aprendido tanto. También de ella, por supuesto. He aprendido que luchas por los ideales y la justicia da sus frutos. También he comprobado gracias a estar aquí que las autoras son tan cercanas y agradecidas que hay momentos en los que te sientes abrumado, cuando gente que admiras te trata con tanto cariño. Estoy deseando aprender de ella también como escritora, ya que tiene entre manos un mundo que ardo en deseos de leer. Me ha enseñado que para lograr algo en este mundo, no hay por qué pisar a los demás. El trabajo diario y la empatía son armas más poderosas que el pasar por encima de otros. Prueba de ello es este último artículo donde sus propias autoras le muestran el cariño y el agradecimiento por toda su labor. Y que sepas que la pequeña buhita que regalaste al dragón en nuestra visita adorna cada día su sillita.

      Y hasta aquí el pequeño resumen de lo que he aprendido a lo largo de este año. Son solo unas pinceladas de todo lo que he aprendido, ya que si contara todo sería el artículo más largo de la historia. Acaba de arrancar el año 2019, y nuevas autoras se sumarán a esta lista. Pero tened algo claro, mis autoras lo serán para siempre. Aquí en el norte tendréis siempre una puerta abierta para lo que necesitéis. Gracias a todas por un año irrepetible.