Saludos y bienvenid@ a El Constructor de Mundos. Como ya sabrás si eres seguidor de mi blog, estoy metido en una iniciativa llamada Un Año De Autoras, donde pretendo dar visibilidad a escritoras y demostrar que construyen maravillosos mundos en cualquier género literario. Si el mes pasado tuve el honor de contar con Ana Bolox y su novela policíaca, en este mes recibo con inmenso placer a Fani Álvarez y su opera prima, la distopía Nivel 10. Es una novela que te atrapa desde el comienzo y no suelta tu corazón hasta el punto final. Te recomiendo que la leas. Muchas gracias Fani por tu amabilidad, y antes que nada, por favor, rellena esta ficha para que todos podamos seguirte en las redes sociales y en tus otras obras publicadas:

  • Para aquellos que no te conozcan (que no saben lo que se pierden, por cierto) ¿Quién es Fani Álvarez?

      Pues soy una chica almeriense que ama escribir y que, aunque tenga otra profesión, la escritura y la literatura siempre serán sus pasiones y su vocación. Soy neuropsicóloga de formación, aunque hace un par de años que no ejerzo, y ahora soy voluntaria en una organización juvenil en Dublín, donde trabajo con jóvenes en riesgo de exclusión social.

  • Entremos directamente en harina. La iniciativa #UnAñoDeAutoras surgió de la acertada opinión de que las mujeres estáis invisibilizadas de una manera muy injusta. ¿Por qué crees que es esto?

      Si te refieres a por qué estamos invisibilizadas, la respuesta más sencilla, entre comillas, es por el machismo que ha imperado durante siglos en nuestras sociedades y que sigue imperando. La figura de mujer escritora no gustaba, a no ser que escribiéramos de temas ‘femeninos’, por lo que los que mandaban, tan solo tenían que decir no a las escritoras y fin de la historia.

      Y si te refieres a por qué creo que ha surgido una iniciativa como esta, pues te diría que porque poco a poco vamos despertando y dándonos cuenta de la desigualdad. Estamos en una época de cambio, somos la generación del cambio social y esto se está viendo reflejado en el levantamiento de muchos grupos sociales que son discriminados y reprimidos de cualquier forma. En ficción, el boom de las redes sociales ha favorecido que la audiencia tenga más voz y difusión sobre lo que realmente quiere. En el caso de #UnAñoDeAutoras, lo que queremos son autoras y esto es lo que estamos pidiendo, para demostrar que hay otras voces, otras perspectivas que nos hemos estado perdiendo por no ser conscientes de la existencia de tantas escritoras y tan buenas como hay.  

  • ¿Qué iniciativas conoces o recomendarías para acabar con este trato desigual?

      Conozco la iniciativa ‘Adopta una autora’, blogs especializados en escritoras como el de La Nave Invisible, premios literarios como el Premio Ripley, el Alucinadas, el Aterradas, etc. Seguro que hay más, pero estas son las que conozco.

  • ¿Qué papel tenemos los hombres en esto y qué deberíamos hacer?

       Escucharnos, leernos y difundirnos. Dar un paso atrás cuando nos expresemos. Si una mujer está explicando su experiencia con la discriminación e invisibilización, dejadnos hablar. Muchos hombres parecen sentirse amenazados y vulnerables cuando una mujer saca a relucir esta desigualdad y tienden a ensombrecer nuestro discurso con excusas y argumentos para que su situación de privilegio se mantenga. Si realmente un hombre quiere ser un aliado, lo primero que tiene que hacer es permitirse el lujo de ser vulnerable y aceptar que se cometen errores (y estos no tienen por qué ser deliberados, al fin y al cabo, el machismo está muy interiorizado en la sociedad y es difícil escapar de él). Así es como de verdad se aprende y como de verdad se escucha.

  • ¿Tú personalmente has sufrido discriminación de algún tipo?

      He tenido suerte y no he sufrido de forma individual discriminación por ser escritora, pero yo creo que se debe más a que no soy apenas conocida y mi red de contactos está llena de personas concienciadas sobre esta desigualdad. He notado más la discriminación al tratarse de una novela LGBT+, al contactar con blogs y que me dijeran que no era el género que trataban.

      No obstante, sí que soy testigo de lo que tienen que aguantar otras compañeras en este aspecto, y si una lo sufre, lo sufrimos todas en sororidad. Por supuesto, también sucede que cuando estás toda ilusionada por una iniciativa por y para mujeres, siempre está el señor de turno quejándose y, como ya he dicho, ensombreciendo nuestro discurso. 

  • Hablando de visibilidad, ¿cómo afronta el reto de lograr la visibilidad una autora que escribe en lengua castellana viviendo en Irlanda? ¿Qué sistemas usas para ganar visibilidad?

      Pues en realidad, como mi público objetivo ahora mismo es el español y mis redes sociales principales también están en español, no supone un reto extra. Me gustaría en un futuro entrar en el mercado anglosajón y, entonces, sí que podría decirte cuáles son las diferencias y dificultades. De momento, estoy preparando una entrada sobre autoras irlandesas, para dar a conocer a las que voy leyendo durante mi estancia en Irlanda. 

  • Sigamos dando visibilidad a autoras ¿Cuál es el libro escrito por una mujer que más te ha marcado como escritora de distopías?

      Sin duda, El cuento de la criada, de Margaret Atwood. Me dejó una desolación y un sentimiento de temor que pocas distopías han conseguido.

  • ¿Qué autora desconocida o independiente te ha impactado últimamente y recomendarías?

      Tengo varias, pero creo que la que más me ha llegado y la que creo que tiene un estilo muy único es Clara Asunción García, que me conquistó con su relato en la antología Cada día me gustas más y me terminó de enamorar con Elisa frente al mar. Pero también tengo que mencionar a Ana Katzen y su saga Los moradores del cielo, que fue de las primeras autoras autopublicadas que leí y lo disfruté muchísimo, y Miriam Beizana Vigo, cuya Marafariña terminé hace poco y me ha tenido muy enganchada. 

  • En tu novela, Nivel 10, hablas de algo que también sufre una clara discriminación: el amor homosexual y el hecho concreto de ser lesbiana. Somos una sociedad que va avanzando pero, a mi entender, demasiado lento en todos estos temas. ¿Cómo se puede luchar contra esta discriminación desde el mundo de las letras?

      Incluir diversidad en nuestras historias (a poder ser sin estereotipos ni clichés manídos), pero no solo eso, sino de forma normalizada. Las historias de salidas del armario y asimilación de la propia sexualidad o identidad de género están bien para tener un referente y un apoyo moral, pero ahora debemos dar un paso más y contar historias que no tengan que ver con eso, pero en las que los personajes principales sean LGBT+. La ficción, tanto en literatura como audiovisual, es importantísima para la normalización y para que el mensaje llegue a más gente y de forma más contundente. Hay mucha gente que no sabe qué se nos pasa por la cabeza o por el corazón, pero puede que sí vea esa serie de la cadena X que tiene un personaje LGBT+ que es lo más y, quizá, ver a ese personaje LGBT+ siendo lo más le sirva para tener una actitud positiva hacia el colectivo.

      Si las grandes editoriales apostasen mucho más por nuestras historias, la difusión sería mucho mayor. Aunque eso ya no depende tanto de quienes escribimos.

  • La anterior autora, Ana Bolox, lanzó la siguiente pregunta sin saber quién sería la siguiente autora de la iniciativa: ¿Te asaltan los miedos de escritor antes de sacar una novela? Y si es así, ¿cómo te prepararas para afrontarlos antes de un lanzamiento?

      Sí. Aunque solo tengo una novela publicada, pero el miedo a que sea un fracaso siempre está ahí, a que a la gente no le guste o no le interese y pase de ella. Para afrontarlo, intento tomar perspectiva y pensar que aunque no sea un gran éxito, seguro que hay alguien que la disfruta. Una de las cosas que he aprendido de uno de mis compañeros de trabajo es que no es el fin del mundo. Si mi novela no gusta, pues solo me queda analizar qué es lo que falla (por eso las reseñas y comentarios siempre se agradecen), aprender y mejorar. Incluso aunque en el fondo me entristezca que no salga bien.   

  • Esta es una iniciativa que va a durar todo el año, con lo que irán pasando distintas autoras. Sin saber quién será la próxima, ¿qué pregunta le harías?

      Aunque sé que es difícil contestar a esta pregunta, pero ¿de qué historia de las que has escrito te sientes más orgullosa y por qué?

  • Para finalizar, me suele gustar que los entrevistados se hagan la pregunta que les hubiera gustado responder. Así que Fani Álvarez ¿qué pregunta te harías a ti misma?.

      Si tuvieras que darle un consejo a uno de tus protagonistas, ¿cuál sería? Y, al revés, ¿qué consejo te daría tu protagonista a ti?

      A mi Úrsula, le diría que, aunque fuera cauta, no dejara de confiar en las personas nuevas que conozca, pues siempre puede llevarse alguna sorpresa. Ella me diría que me tirara a la piscina, aunque todas las señales me indiquen que es mala idea; que escuchara a mi instinto más a menudo porque, incluso si se equivoca, tengo la fortaleza suficiente para afrontar las consecuencias.  

     Y hasta aquí la primera parte de la entrevista a Fani Álvarez. Si te ha sabido a poco no pasa nada, porque la semana que viene publicaré la segunta parte centrada en su proceso creativo y el worldbuilding de su novela. Y no me gustaría despedirme sin recordarte que está en marcha, hasta el 28 de junio del 2018, el concurso Construye tu distopía, donde puedes ganar la edición en papel de la distopía Nivel 10 firmada por la propia Fani Álvarez. Anímate y no pierdas esta oportunidad. Nos vemos pronto en El Constructor de Mundos.