Buenos días y bienvenid@ a El constructor de mundos. Tras un pequeño e imprescindible parón en el blog, vuelvo con la iniciativa #UnAñoDeAutoras. Hoy traigo una entrevista que me hace muchísima ilusión. Es una autora que descubrí hace ya dos años y desde entonces me tiene fascinado. Es una escritora que deja su sello personal en cada escrito. Ella es Nieves Mories. Nieves, gracias por prestarte a mi entrevista. Me suele gustar que cada autora se presente como prefiera, así que te cedo el teclado para que nos hables de ti.

      Me llamo Nieves Mories y nací en Ávila en 1978. He escrito… supongo que desde siempre. Ya en el colegio redactaba cuentos y pequeñas obras de teatro, así como poemas (todo ello de calidad dudosa) y, con altibajos, nunca abandoné lo que creí que solo sería una afición, un desahogo. Aunque se me puede etiquetar como autora de terror casi en exclusiva, yo prefiero decir que soy una exploradora de lo malsano, del reverso de todas las monedas que olvidamos en los bolsillos. La ciencia ficción no me es ajena, ni cierto tipo de fantasía enfermiza.

      Estudié Artes y Ciencias políticas (entre otras cosas, algunas de ellas bastante pintorescas), aunque sigo en proceso de aprendizaje; mi naturaleza es demasiado curiosa como para frenar ahora. Soy escritora, guionista y estoy retomando la ilustración, aunque a pasos pequeños. Hasta no hace mucho me dedicaba a la crítica de cine, y aunque me temo que eso pasó a la historia, nunca se sabe.

      He escrito en diversas revistas y blogs especializados de cine y series y podéis encontrar muchos de mis relatos en la revista Supersonic. Otros fueron autopublicados en el proyecto de escritura colaborativa Sinécdoque. También en las antologías “No son molinos” (Ed. Cerbero, 2017) y Cimmeria (Ed. Sven Jorgensen, 2019). Mi relato “Siete en una torre” se encuentra disponible en formato audio en la web Cuentos de la casa de la bruja.

      Mi primera novela larga publicada, “Nepenthe” (Literanda Editorial, 2013) actualmente se encuentra descatalogada. Tengo otra novela larga publicada, “Asuntos de Muertos” (Ed. Cerbero, 2019) y dos novelas cortas; “La chica descalza en la colina de los arándanos” (Ed. Cerbero, 2017) y “Agnus Dei” (Ed. Cerbero, 2018). También participé en la novela por entregas “Sierra Norte” (Ed. Cerbero, 2018-cancelada), concretamente con su segunda parte, titulada “Nada”.

      Y hasta aquí mi curriculum profesional, por llamarlo de alguna manera.

  • Comencemos la entrevista. Para aquellos que no te conozcan (que no creo que sean muchos) ¿Quién es Nieves Mories?

  • No te haces una idea de lo difícil que es contestar a esa pregunta. ¡O sí que lo sabes y por eso la haces! No hace tanto me hicieron esa misma pregunta y me costó mucho dar con la definición correcta, pero creo que esta no ha cambiado: soy una persona muy sencilla y muy compleja a la vez, llena de dualidad, de claroscuros, de partes buenas y partes horribles. Una niña que no crecerá y se hizo vieja demasiado pronto, con un montón de monstruos en el armario, que se me escapan entre los dedos, ya que nunca he sido capaz de liberarlos de otra forma. Ah, mierda, y ya estoy hablando como en mis novelas… No puedo evitarlo, ¿sabes?

  • Entremos directamente en harina. La iniciativa #UnAñoDeAutoras surgió de la acertada opinión de Maria del Mar González de que las mujeres estáis invisibilizadas de una manera muy injusta. ¿Por qué crees que es esto?

  • Mi respuesta inmediata es… que no tengo ni idea. Pero en cuanto reflexiono un poco encuentro unas cuantas respuestas. Desde luego no son todos los motivos, pero sí algunos (y probablemente Joanna Russ lo contaría mucho mejor que yo). Hasta hace poco la hegemonía masculina dictaba el qué, el cómo y el cuando y a nadie le gusta que le disputen su puesto de privilegio. Hemos tenido que abrirnos paso a codazos, cada pequeña parte de terreno que hemos conquistado no nos la han cedido, la hemos peleado. Demostramos la excelencia para ganar un lugar entre la mediocridad y tenemos que mantenerla; no es nada fácil resistir día tras día, todos los días. Y aún así, ya ves, no es suficiente. No hace tanto, en las listas de libros y autores recomendados anuales, esa brecha sigue siendo palpable: montones de hombres y sus novelas y… ¿dónde está la representación femenina? ¿Por qué no estamos ahí? Simplemente… no nos leen. Si lo hicieran, muchos de esos prejuicios se vendrían abajo. Pero no les interesa compartir el Sagrado Reino (si me vieras ahora… mi sonrisa es muy bitter y nada sweet)

  • ¿Qué iniciativas conoces o recomendarías para acabar con este trato desigual?

  • Hay muchas convocatorias de relatos y novela solo para mujeres, aunque, personalmente, creo que tuvieron su función en un momento dado y ese momento pasó. El Ansible Fest, con solo dos años de vida ya es todo un referente. Y luego está la increíble y fabulosa web de La Nave Invisible: su trabajo es magnífico. Ahí están, ahí llevan años dándolo todo por todas nosotras. Con lo que diga de ellas me quedaría corta. También es fácil estar al día de todas las charlas y eventos para acabar con esta basura, solo hay que abrir los ojos y querer ver la realidad.

  • ¿Qué papel tenemos los hombres en esto y qué deberíamos hacer?

  • Leed. Escuchad. Difundid. Abrid los ojos; muchos estáis ciegos ante más de la mitad de la población mundial. Creo que, en esencia, con eso vale.

  • ¿Tú personalmente has sufrido discriminación de algún tipo?

  • ¿Tú qué crees? ¡Pues claro que sí! Y seguro que no me he enterado de todas las veces en las que me ha ocurrido.

  • Sigamos dando visibilidad a autoras ¿Cuál es el libro escrito por una mujer que más te ha marcado como escritora?

  • Tengo dos respuestas para esto. A la Nieves del pasado, la que tenía 15 años y muchos pájaros en la cabeza, le impresionó “Cumbres borrascosas”, de Emily Brontë. La Nieves del presente implosionó con “Cero”, de Kathe Koja. Ambos son imprescindibles para mí, aunque no tengan nada que ver. ¿Hemos hablado ya de la dualidad? ¿Sí?

  • ¿Qué autora desconocida o independiente te ha impactado últimamente y recomendarías?

  • Laura Lee Bahr. No tengo ninguna duda. Hay que agradecer a la editorial Orciny Press el que nos la haya presentado como se merece, porque creo que es una de las voces más increíbles y originales del panorama actual.

  • Eres, para mí, una de las voces más interesantes y personales de nuestras letras. Tu obra es difícil de clasificar. Podríamos hablar quizás de terror. ¿En qué genero te metes como autora?

  • Vaya, muchas gracias por los elogios. Y sí, estoy de acuerdo en que mi obra es un poco complicada. Cuantos más años pasan, más lo es, porque tengo menos complejos a la hora de expresarme (y expresar) como realmente quiero hacerlo. De hecho, en Dilatando Mentes, la editorial con la que verá la luz mi nueva novela, decidieron meterme de cabeza en la línea “Rara Avis”. Ellos piensan lo mismo (me estoy riendo, lo juro). Podría ser terror. Podría serlo. ¿Te deja un mal sabor de boca? Puede que entonces lo sea.

  • ¿Qué autoras de terror españolas o de habla hispana nos recomendarías?

  • Me viene a la cabeza un nombre de inmediato: la sublime Mariana Enríquez. Esa mujer es increíble. Con Pilar Pedraza me costó conectar, aunque la insistencia ha merecido la pena, es una maestra de las letras. Y la nunca demasiado alabada Alicia Pérez Gil, todo un must.

  • También haces tus pinitos como ilustradora (me encanta la portada de la Supersonic número 13. ¿Donde podemos disfrutar de más obras tuyas? ¿Vas a seguir fomentando esa faceta?

  • Mi novela “Asuntos de muertos” también está ilustrada por mí (espero que no con demasiada torpeza). Sigo practicando; soy perfeccionista en todo, nada es lo suficientemente bueno. Pero sí, me gustaría que, poco a poco, según vaya cogiendo confianza y recuperando soltura, más obras mías vieran la luz.

  • Comencemos a hablar de tus obras. Hace poco reseñé Asuntos de muertos para los premios Guillermo de Baskerville y me fascinó. ¿Qué supone esa obra para ti?

  • Es una novela muy especial. Me dejé la piel durante muchos meses escribiéndola, ilustrándola, sacando fotos en lugares donde no debería estar (y también al juego de café de mi abuela). Me abrí en canal y enseñé las tripas, sabiendo que no iba a ser un espectáculo agradable. ¿Qué más te puedo decir? Estoy tan orgullosa de ella, de su imperfección y belleza… ¡de nuevo hablo como uno de mis personajes! Esto es muy vergonzoso.

  • Tienes una manera muy especial de escribir. Me encanta cómo envuelves realidades tan duras con unas formas tan “poéticas”. ¿Qué importancia le das a las formas en tus obras?

  • Para mí la forma es igual de importante que el fondo. Es la música que acompaña a mis letras. El ritmo, la cadencia, el lenguaje, todo es importante. La belleza cuenta. Las omisiones. Todo está escogido al detalle y me alegro de que, para bien o para mal, se note.

  • Ya he leído tus obras Agnus dei, La chica descalza en la colina de los arándanos y Asuntos de muertos. Todas logran arañarte y arrancarte algo de dentro. ¿Cómo logras esa sensación en tus escritos?

  • Arañándome y arrancándome las tripas yo primero. Suena salvaje, pero si no lo hago ¿cómo contarte lo que se siente? Arrastro mucha basura terrorífica y, simplemente, la muestro. Siempre he creído que, para provocar una emoción, debes saber de lo que estás hablando. No cuento nada nuevo, lo he sufrido. No es fácil vivir en mi cabeza. ¿Me he puesto demasiado intensa?

  • En breve publicaré un artículo monográfico sobre tu obra y tus mundos, basado en el análisis que he hecho de tus libros. Antes de saber mi opinión (aunque creo que en las reseñas se ve lo que siento por tus libros) ¿Qué es lo mejor que tienen tus libros? (ya va siendo hora de que, aparte de machacarnos con el síndrome del impostor, digamos cosas buenas de nosotros).

  • En breve publicarás ese artículo y no sabré dónde esconderme (la sobreexposición, sobre todo si es positiva, me produce incomodidad y sorpresa a partes iguales). Creo que mi punto fuerte es, precisamente, ese estilo del que hablábamos antes: puedo narrar lo más atroz y que parezca hermoso, incluso divertido. No me gusta la violencia por la violencia, el torture porn per se. Es mucho peor lo que un lector imagina que cualquier cosa que yo pueda contarle. Solo hay que saber qué botón apretar.

  • Las protagonistas son unas mujeres víctimas de distintas maneras. Pero no son las clásicas víctimas indefensas, sino que reaccionan y reafirman su personalidad dentro de sus posibilidades ¿Cómo las construyes?

  • En el fondo son solo mujeres como tantas otras. Si escarbas bien verás que no tienen nada de extraordinario, son personas moldeadas por un pasado más o menos desastroso que reaccionan ante lo que se las viene encima. Y no creo que sean víctimas; su nexo de unión es que son supervivientes. Construirlas es fácil, solo requiere observar al mundo que me rodea. A las mujeres que me rodean. Y a mí misma.

  • Los escenarios también tienen su propia personalidad. No son simples localizaciones. El colegio y el hospital de Agnus Dei, la casa de La chica descalza y la de Asuntos de muertos. No son grandes descripciones de los lugares, pero sí de su ambiente y su presencia ¿Cómo afrontas su existencia dentro de la novela?

  • ¿Si te digo que eso fluye de forma natural me creerías? Te aseguro que es así como sucede. Una vez tengo la historia todas las piezas encajan, se mueven con fluidez y ocupan el espacio más correcto, más adecuado. No es algo que me de problemas.

  • A veces solemos utilizar la escritura como catarsis personal. ¿es tu caso? Viendo la dedicatoria de Agnus Dei diría que en parte sí que es.

  • En una parte muy importante. Sobre todo “Agnus Dei” fue… Aquí sí que me vas a permitir la intensidad. “Agnus Dei” dolió. Dolió hasta tal punto que lloré mientras la escribía. Tuve dolores de estómago, nauseas, me temblaban las manos al escribir. Y una vez estuvo acabada volví a llorar, pero de alivio. Nunca escribiré nada semejante porque ya no me hace falta. Y porque me dejó seca por dentro. Pero también fue un alivio tan, tan grande, que no puedo estar más que agradecida por haber sido valiente de completarla y exponerla. A pesar de lo que me ha supuesto.

  • Los personajes solemos construirlos a veces cogiendo rasgos de personajes que conocemos ¿Cuál de tus protagonistas tiene más de Nieves Mories?

  • Me temo que Isi, la protagonista de “Agnus Dei”. Y digo me temo porque sé lo que eso significa.

  • Una pregunta clásica en mis entrevistas ¿qué opinarían tus protagonistas de Nieves Mories?

  • ¡No tengo ni idea! Aunque creo que no les caería demasiado bien, no suelo hacerlo.

  • Hablando ya de tu proceso creativo ¿cómo sueles empezar a dar forma a tus novelas?

  • Viéndolas. ¿Te parece raro? A mí también, pero ya me he acostumbrado a que, antes de escribir, tengo que visualizarlas y escucharlas. Tengo una sala de montaje en la cabeza.

  • ¿Qué herramientas de trabaja utilizas? Blocs, ordenador, dibujos, esquemas,…

  • Trabajo con anotaciones puntuales en un cuaderno (muy caóticas e inconexas) y me pongo a ello en el ordenador. Nada de esquemas o guiones. Como ya he dicho, todo se construye dentro. Solo hay que… sacarlo fuera.

  • ¿Cuál crees que es tu punto fuerte como escritora?

  • No tengo ni idea. Sinceramente. Podría ser ese estilo ya mencionado pero, probablemente, mañana cambiaría de opinión. La cercanía. La honestidad. No lo sé.

  • ¿y el que tienes que mejorar?

  • ¡Tengo tantas cosas por mejorar! Desde un punto de vista estrictamente académico aún tengo carencias. Sigo en constante aprendizaje. Y espero que siga así por mucho tiempo.

  • ¿Qué mundo ya creado por otro autor o autora te gustaría poder robar para escribir algo en él?

  • Le robaría a Stephen King su Maine. En serio. Y a Salman Rushdie su Bombay. Y…

  • Esta es una iniciativa que va a durar todo el año, con lo que irán pasando distintas autoras. ¿qué pregunta le harías a la siguiente?

  • Cuando te metiste en esta mierda de la literatura… ¿realmente pensabas que iba a ser así?

  • La anterior autora, Maribel Abad, dejó esta pregunta sin saber quién sería la siguiente entrevistada: ¿Cómo afrontas las críticas, tanto positivas como negativas? ¿Lees/escuchas todas las que te hacen?

  • Las afronto, exactamente esa es la definición. Me descolocan más las positivas que las negativas (no reacciono del todo bien ante los elogios) y aprendo. Siempre aprendo. Toda crítica es útil.

  • Para finalizar me gustaría que te hicieras una pregunta que te hubiera gustado contestar (y la contestaras para incluirla en la entrevista).

  • Nieves, querida… ¿por qué dices tantos tacos? ¡Porque no puedo evitarlo! Lo que ves es lo que hay. O a lo mejor no.

  • ¿Puedes incluir agradecimientos? Me encantaría. Primero, a ti, por la iniciativa, por contar conmigo, por estar ahí siendo una parte tan importante de la maquinaria que es esta cosa de escribir. Segundo, a mis editores, por creer en esta… en esto… lo que sea. Tercero y más importante, a ti, que me lees. Que nos lees. No somos nadie sin ti. Mi mas sincero agradecimiento.

  • ¡Y ya está! ¿Lo he hecho bien? ¿Aprobé el examen de escritora? Tienes que contestarme a esto, por favor.

  • Has aprobado con nota Nieves, pero para saber la nota final tendrás que esperar al artículo monográfico que te estoy escribiendo. Muchas gracias por tu amabilidad, Nieves. Y muchas gracias a ti lector/a por pasarte una vez más por El Constructor de Mundos. Es pero que esta entrevista te sirva para conocer un poco más a esta gran autora. Y si no la conocías, para que te animes a leerla. Es impresionante y estoy seguro de que no te dejará indiferente. Espero que volvamos a vernos pronto.