Título: Asuntos de muertos

Autora: Nieves Mories

Editorial: Editorial Cerbero

Fecha de publicación: Mayo del 2019

Número de páginas: 288

Sinopsis:

       La frecuencia de resonancia es un arma tan poderosa que hunde puentes y trata enfermedades neurodegenerativas, rompe cristales y agrieta cimientos. Cuando esta baja a la cifra exacta de diecinueve hercios, produce visión borrosa, apariciones espectrales, alucinaciones sonoras. Incluso se ha ganado su nombre por derecho propio: la «frecuencia del miedo», que te puede llevar a lugares insólitos, que hace que algunos perciban ecos susurrantes o pasos en las escaleras. Otros atestiguan que sus espejismos fueron tangibles, que en ese trance tan parecido a la realidad encontraron justo lo que esperaban hallar. A aquellos a los que perdió.

      A los que perdisteis.

      A los que perdí.

      A dieciocho hercios comienzan las microrroturas vasculares. Pueden producirse manifestaciones que se confunden con objetos tridimensionales, ya que es la frecuencia de resonancia del globo ocular. A diecisiete…

      Entra, compruébalo por ti mismo. Somos gente de fiar. Discretos. Te pondremos en contacto con tus seres queridos por un módico y flexible precio, nada que no puedas pagar.

      Bienvenido a nuestra casa.

      Bienvenido a nuestros Asuntos de Muertos.

CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO:

     Explicar el mundo de Asuntos de muertos es muy complejo. Podría hablar de esa casa que pone los pelos de punta, con ese número pintado de verde sobre la puerta, ese estado casi en ruina en medio de edificios más modernos. Pero si la casa intimida, hay una sala interior que aún da más miedo, aunque Victoria sienta a veces que es el único lugar en el que se siente bien de toda la casa.

      También podría hablar de esos Asuntos de muertos, ese nogocio familiar lucrativo que plasma a la perfección el funcionamiento de esa familia: algo de lo que lucrarse, pero sin mirar quién puede salir herido ni las consecuencias. Esa sala, ese mecanismo y ese negocio son un hilo conductor, pero son solo parte del escenario de algo mucho más grande.

      También podría hablar de la ambientación de otros lugares como el hospital, o ciertas casas y habitaciones de hotel, pero el verdadero mundo de esta novela es la mente de su protagonista: Victoria.

      Nieves nos permite el paso a una mente herida, retorcida y traumatizada. Lo hace mediante actos, pero también mediante palabras. No conozco a nadie que pueda mostrarnos una mente así como Nieves Mories. Solo ella puede mostrar cada matiz desde el prisma de esta mente, sin salirse de ella en ningún momento.

      Pero no busques victimismo en Victoria. Ella sabe lo que ha ocurrido, pero no se excusa. Hay veces en las que es una leona herida, que solo sabe reaccionar atacando a quien le rodea, sea culpable o no. El amor, el dolor, la culpa y la agresión son solo caras de una misma moneda. Y para una mente así no hay mejor vehículo que la pluma de Nieves, haciendo bello lo horrendo, y haciendo que agradezcamos con cada arañazo que sentimos en las entrañas al leerlo.

      Porque una mente humana es muy compleja, no son solo dos trazos. No existe el blanco nuclear, ni el negro total, aunque los personajes de Nieves se acercan peligrósamente al gris más oscuro. Nieves es una maestra en crear mentes así, pero sobretodo en plasmarlas sobre el papel.

      El mundo de la mente de Victoria es complejo y rico. Al mostrarnos la acción a través de sus ojos (y sobretodo de su mente) hace que entendamos lo que ocurre en cada momento y sus reacciones. Pero no busca la complicidad del lector, es más, hay veces que parece que lo que busca es incomodarlo. Hacer que sienta empatía hacia Victoria para luego mostrarnos quién es de verdad y qué hace con total crudeza.

      En definitiva, el mundo de Asunto de muertos duele, molesta, incordia y te maltrata como lector. Pero te sientes como ese tú joven que veía sus primeras películas de terror con las manos cubriendo la cara pero sin dejar de ver lo que ocurre entre los dedos. Tiene una sensación continua de incomodidad que se vuelve adictiva. Si alguien te pregunta si es posible disfrutar sufriendo, regálale este libro.

Portada de Asuntos de muertos

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CONSTRUCCIÓN DE LOS PERSONAJES:

        Asuntos de muertos es una novela con un grupo pequeño de personajes, pero cada uno es aún más interesante para analizar que el otro. La familia ronda en cada página del libro: sus heridas, sus silencios, sus dolores,… Es por eso que he decidido analizar más a fondo los cuatro personajes que forman esta familia, pero eso no quita para que haya otros personajes (que mencionaré al final) que también merecen su espacio y reconocimiento:

  • Victoria: Es la gran protagonista de la novela, ya que entre otras cosas está narrada en primera persona. El sufrimiento y el dolor la han rodeado desde pequeña, marcando de manera muy profunda su personalidad. Cómo he dicho en el apartado anterior, uno de los factores más importante del mundo de esta novela es el mundo interior de Victoria, y todos sus procesos mentales. A lo largo de la historia tiene una gran evolución, llevada con maestría por Nieves. Conocemos a una Victoria víctima de su sufrimiento, pero poco a poco va aceptando su personalidad y su naturaleza, hasta convertirse en un volcán. Tiene muchas escenas impresionantes a lo largo de la novela, pero querría destacar una con su hermana Mara en el salón “especial” de la casa, donde su personalidad explota en mil pedazos, arrastrando con ella al lector y a una Mara a la que por primera vez la vemos sobrepasada de verdad.
  • Mara: Es la hermana de Victoria y tiene una personalidad muy compleja. La cara pública es amable, casi servicial, como si no hubiera pasado nada reseñable es su vida. Pero su verdadero rostro aparece cuando está con Victoria, y sobretodo a solas. Ahí es donde aflora todo el rencor, todo el dolor y las marcas de una infancia muy dura, pese a que quiera mostrar que no pasa nada. Es el retrato perfecto de alguien que a ojos ajenos es “normal”. Aprendió de su padre esa importancia de mostrar una máscara al exterior. Sus diálogos con Victoria son oro puro, con una tensión entre ambas narrada de manera sublime. Además, al ver a Mara a través de los ojos de su hermana, aprendemos a distinguir y a sufrir con esos matices invisibles a simple vista.
  • Andre: Es el padre de Victoria y Mara. De una manera muy inteligente Nieves, pese a contar la historia a través de los ojos de Victoria, hace un viaje al pasado para ver los orígenes de este y de cómo conoció a su mujer. Lo mismo que pasa con Mara, podemos ver a un hombre con más de una cara. Lo que sucede con su mujer lo marcará para siempre, pero eso no quiere decir que esa personalidad no estuviera antes. Su presencia es más puntual a lo largo de la historia, pero nos deja momentos impresionantes. La cara pública de las dos hermanas con su padre en la cafetería, como si todo fuera felicidad. Pero a su vez, muestra el rostro del hombre que es capáz de montar (o que se deja arrastrar para montar) esa sala de los horrores para poder sacar beneficios de los asuntos de muertos. El final de la vida de André es uno de los momentos más duros y descarnados de la novela. Duele leer cada segundo de esos últimos días junto a su hija. Es otro de los momentos que te acompaña un tiempo tras acabar la lectura.
  • Sabina: Es otra de las grandes protagonistas de la historia, no tanto por su presencia, como por su ausencia. Dicha ausencia marca a cada uno de los demás protagonistas de la historia. Si en el caso de Andre o de Mara podemos hablar de dolor y un toque de locura (la locura y la salud mental es otro de los grandes temas de la novela), para Victoria es muy distinto. Ella prácticamente no conoció a su madre, pero eso no impide que sienta que su presencia se haya convertido en un muy profundo sentimiento de culpa, y se vuelve por momentos un destino al que Victoria se ve avocada de sin otra salida. Sabina es un claro ejemplo de cómo un personaje, pese a tener muy pocas escenas, deja su esencia a lo largo de todo el libro.

      Como siempre suelo decir, toda buena historia tiene que tener unos personajes principales potentes, pero se apoyan en otros secundarios que refuerzan esos puentos. En este apartado me gustaría destacar a Arti. El gran, y único, amigo de Victoria y su apoyo en muchos momentos. Parece un simple muro de contención para la mente de Victoria, pero el personaje va evolucionando y mostrando unas aristas muy interesantes. También hay que destacar a Ray. Es un hombre herido por dentro y por fuera. Su presencia supone una revolución para Victoria en muchos aspectos.

      En definitiva, en una novela en la que vivimos en la mente de Victoria, el resto no son una mera comparsa para acompañar sus pensamientos, sino que son causantes y víctimas de mucho de lo que ocurre. Asuntos de muertos es una novela llena de personajes grises, pero de un gris oscuro, orcurecido por el alma y las heridas de cada uno.

OPINIÓN:

      Una vez analizados el Worldbuilding y la construcción de sus personajes, es el momento de empezar con la opinión personal de esta novela que me ha provocado tantos sentimientos que casi es imposible explicarlos aquí. Algunas sensaciones se pueden contar sin destripar mucho de la historia, pero otras me las tendré que guardar para que tú, lector, te lances a esta experiencia que es Asunto de muertos.

      Hace unos meses escribí un artículo explicando cómo escribo una reseña. Lo que más ha llamado la atención de los que lo han leído es el por qué leo tres veces una novela antes de reseñarla. Pues si tuviera que poner un ejemplo de la razón, esta sería por poder analizar una novela como Asuntos de muertos.

      En una primera lectura esta novela de Nieves Mories te atrapa, te duele, te hace daño. Y aún así no puedes separar tu vista de ella. Es una de esas pequeñas joyas que tiene tantos matices que se te escapan en esa lectura, pero la disfrutas de igual modo. Sientes cómo tu alma se va oscureciendo poco a poco, y te dejas llevar a un mundo donde las tijeras duelen, pero algunas palabras duelen mucho más.

      En la segunda lectura te vas fijando en la evolución de los personajes. Conocemos a Victoria desde el principio. Sabemos lo dolida que está, y también buena parte de las causas de tanto dolor interior. Pero Nieves nos atrapa, nos devora por dentro y nos estruja las entrañas. En esta lectura ves cómo va cambiando Victoria, cómo es la relación entre las hermanas (una de las mejores y más complejas relaciones familiares que he leído jamás).

      Pero aún queda una tercera lectura. Es la lectura de los matices, del estilo, de las palabras que se utilizan. Y para mí Nieves Mories es la persona que mejor escribe un terror tan poético y doloroso que conozco. Sus palabras son poesía pura, aunque esta poesía sirva para sentir que algo se rompe en nuestro interior. Te agarra las tripas, y las retuerce de una manera que solo puedes darle las gracias. En su momento compartí por las redes este fragmento, como prueba de ese estilo que la hace única e imprescindible:

      Preparó la bañera y unos fideos instantáneos y se rajó los brazos desde la muñeca hasta el codo. Después se dejó llevar, flotando, a un lugar maravilloso donde podías leer a todas horas, los niños vivos eran mudos y tetrapléjicos y los niños muertos no acudían puntualmente a las horas de las comidas, aunque no tocaran ni un tenedor.

      Es solo una pequeña muestra de lo que Nieves ha plasmado en esta obra. No hay ni un personaje cómodo, ni una escena donde no supure algo de dolor. Es una novela de terror donde habitan fantasmas, pero el verdadero miedo lo causa el alma humana y su capacidad para hacer sufrir a los demás.

      Me resulta impresionante cómo la autora juega con nuestros sentimientos al mostrarnos a Victoria. La vemos cómo víctima, pero también como verdugo. Está muy dolida por dentro, casi muerta. Sufre mucho, pero también hace sufrir. No busca la empatía con el lector, no busca ni perdón ni redención, sino que actua a donde su mente le lleva, a veces a rincones oscuros.

      En estas relaciones familiares no se entiende el amor sin dolor, van de la mano. Asuntos de muertos aterra porque nos enfrenta a la verdad del alma humana, a la idea de que la familia no es un oasis al que acudir en medio del desierto, sino que es el verdadero infierno. La relación entre Mara y Victoria es tan enfermiza, y a la vez está tan bien plasmada, que la asumimos como lógica entre ellas. Y eso nos aterra. Se necesitan, no pueden apartarse la una de la otra aunque lo intenten. Y se hacen daño, a veces de manera inconsciente pero la mayoría muy consciente. No es que el amor duela, es que ellas entienden que ese dolor y su manera de amar.

     No puedo dejar de hablar del estilo de Nieves. Nos mete de lleno en la mente de Victoria, nos muestra sus obsesiones tanto por palabra cómo por los detalles. Esas “oraciones” enfermizas, esa descripción de la casa, su casa, ese sonido de las tijeras que lo escuchas en tu cerebro. Es todo un manual para aprender a escribir, y para disfrutar sufriendo.

      También quiero destacar la edición de Cerbero. Esos interludios en blanco sobre hojas negras, esas fotos que parecen inocentes pero que inquietan. Esos cambios de tipografía cuando la mente de Victoria se desata. Todo ello no hace más que incrementar un todo imprescindible.

      Podría decir muchas cosas más sobre esta novela, ya que es como para hacer una tesis completa, pero quiero que tú también llegues a la lectura con la mente limpia de detalles concretos, y preparada para sufrir. Porque hay lecturas amables, lecturas incómodas, y luego están las novelas de Nieves Mories.

      En definitiva, es una novela que se disfruta sufriendo, o que se sufre hasta llegar al gozo. Lo que si te aseguro es que no te dejará indiferente. Acabarás el libro, respirarás hondo (algo que a ratos no podrás hacer durante la lectura), cerrarás los ojos y seguirás escuchando la mente de Victoria. Seguirás sintiendo el sonido de las tijeras, como cuando Hannibal le decía a Clarice si escuchaba a los corderos. Y darás las gracias por partida doble: por sobrevivir a la lectura y por tener la suerte de contar con una autora tan especial.

      TE GUSTARÁ ASUNTOS DE MUERTOS SI…

  • Quieres leer una única, especial y dolorosa.
  • Te gustan las historias de relaciones familiares complejas.
  • Eres un lector de los que no le asustan los libros que te hacen sufrir y te cortan la respiración.
  • Buscas disfrutar con una gran joya de la literatura de terror actual, con una poesía y un poder envidiable.
  • Si te gusta adentrarte en la mente de una persona dolida, atormentada, pero que no pide para ella el papel de víctima.
  • Deseas aprender a escribir y a crear unos escenarios y unas ambientaciones aterradores sin necesidad de grandes monstruos (pero sí almas monstruosas).
  • Disfrutas leyendo una autora especial, única, que con cada libro se supera.
  • Si eres un amante de un terror diferente, angustioso y muy “humano”. Si quieres sufrir leyendo. Y sobretodo, si quieres disfrutar de una autora que conjuga como nadie la belleza de la forma con lo atroz de la escena.