Título: El arcano y el jilguero

Autora: Ferrán Varela

Editorial: Ediciones El transbordador

Fecha de publicación: 26 de marzo del 2019

Número de páginas: 374

Sinopsis:

     Mezen el Ariete es un Arcano del Tormento, un demonio inmortal que disfruta desollando a sus víctimas. Su oficio, torturador al servicio del Imperio, lo ha llevado a cometer crímenes aberrantes contra personas indefensas, y la única ayuda con la que cuenta para sobrellevar la culpa es el convencimiento profundo de que lo hace por un bien mayor.

      Pasa los días viajando de un frente a otro, rindiendo ciudades asediadas y sofocando rebeliones para el Emperador Thien Seedveen, un tirano megalómano del que ha jurado vengarse en cuanto no haya más tierras por conquistar. Sin embargo, el precario equilibrio de la danza que debe bailar para perseguir sus propios fines mientras finge lealtad al Imperio se ve alterado cuando conoce a Nara, una huérfana de guerra que no lo trata como al monstruo que él mismo cree ser.

CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO:

     En El arcano y el jilguero nos encontramos ante una novela fantástica con muchos conceptos que analizar. Luego me adentraré en la crítica y en los muchos puntos positivos que tiene esta novela, pero ahora quiero centrarme en el mundo de la novela.

      Una de las cosas que más suelo analizar en las novelas es el worldbuilding. En este caso me he encontrado ante uno de los más completos y bien estructurados que he leído últimamente. Nos encontramos en la gran región de Hann. Allí el Emperador quiere dominar cada ciudad. Se lanza a la conquista y la anexión de las ciudades libres mediante técnicas muy diferentes. Tiene seis grandes compañías en su ejército, cada una especializada en un tipo de batalla. Y por encima de todo tiene a cinco personas que dominan artes muy especiales y que le permiten tanto conquistar cómo mantener el control sobre las ciudades ya tomadas. Y una de esas personas, uno de esos dedos de la garra del emperador es Mezen el Ariete, el protagonista de la novela.

      Caminando junto a Mezen descubrimos una región muy rica en paisajes y en variedad de ciudades. Cada lugar donde ocurre la acción es diferente al anterior, y Ferrán sabe utilizar muy bien las características propias de cada espacio para dotar su narrativa de una gran originalidad. Conoceremos páramos más o menos desérticos, montañas con grutas pobladas de seres muy peligrosos, poblaciones costeras,… y el autor ha trabajado cada emplazamiento dotándolo de un realismo impresionante, sobretodo teniendo en cuenta que es su primera novela larga.

      Mezen es un amante de los ritos y las tradiciones de cada lugar. Es consciente que, en cuanto una ciudad cae bajo la garra del Emperador, irá perdiendo todas esas características que la hace única. Mezen bebe de esas tradiciones por interes cultural, pero también para poder utilizar ese conocimiento a su favor. Así, además de un gran mundo físico, Ferrán varela ha creado un mundo mitológico y de creencias igual o más interesante que el anterior. Nos habla desde pequeños rituales hasta de la creación del mundo.

      Un gran worldbuilding se muestra en la gran escala, pero se pone a prueba en los detalles. Hay veces que los autores crean un mundo impresionante, pero luego no saben ponerlo al servicio de la historia. Esto no le pasa a Ferrán. Todo lo que allí se cuenta está justificado, sin necesidad de hacer alardes de grandes descripciones. Incluso el momento en el que Mezen nos cuenta el origen del mundo está muy bien llevado, ya que se adentra en la raíz de las creencias de Hann.

      Por poner un ejemplo de la originalidad del mundo de Ferrán Varela quiero hablar de las mariposas. Es un toque casi estético, pero nos ayuda a vislumbrar las escenas casi poéticas en medio del cáos y de la muerte. Las mariposas rojas se acercan a beber la sangre vertida, las moradas se acercan a los cuerpos muertos por estrangulamiento, y las de alas verdes se dedican a beber de pozos contaminados o de cuerpos muertos por una enfermedad. Es un detalle que te choca la primera vez que lo lees, pero que se introduce tanto en la estética y la trama del libro que acaba siendo un sello más de la originalidad creativa de Ferrán.

      En definitiva, el autor ha dado forma a un mundo muy bien estructurado, que te atrapa y te introduce en Hann haciendo que todo a tu alrededor desaparezca. Y se nota lo bien que está contruido sobretodo porque se ve que hay mucho más mundo que el que nos muestra en esta novela, y ese mundo está cimentado. Hay novelas con el mundo en el que ocurre la acción diseñado, pero que se nota que es un decorado de cartón piedra, que tras esos decorados no hay nada. Y en el mundo de El arcano y el jilguero se nota que está trabajada hasta la naturaleza. Ha sido un lujo adentrarme y analizar este mundo.

     

Portada de El arcano y el jilguero, de Ferrán Varela, con un dibujo de una capa llena de caras terroríficas.

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CONSTRUCCIÓN DE LOS PERSONAJES:

        Como buena novela de fantasía, en este caso de fantasía más bien oscura, la novela está plagada de personajes, pero no es tan apabullante como suele ocurrir en algunos casos, en los que tenemos que aprendernos casi los árboles genealógicos de muchos de ellos. Aquí los va introduciendo en su justa medida, siempre mientras viajamos junto a Mezen. Y en ese viaje nos encontraremos con Nara, una joven muy interesante que le aporta muchísimo tanto a la trama como a la calidad del libro. Me voy a centrar en analizar estos dos personajes en especial, pero también quiero destacar otro que me ha enamorado: Zein La Cadena.

  • Mezen el Ariete: Es el gran protagonista de la novela. Es todo un impacto cuando entra en escena, ya que desde las primeras palabras nos atrae y nos repele, un arte muy complejo y que Ferrán sabe manejar muy bien. Hace ver que es un arcano, un diablo que disfruta torturando a la gente. Lleva un gran yelmo con cuernos y una capa con el rostro arrancado y cosido de sus víctimas (quiero destacar el detalle de la portada del libro, impresionante). Mezen tortura a esas víctimas para que la moral de las tropas enemigas decaiga y rindan las ciudades sin más derramamiento de sangre. Él se consuela diciendose que gracias a sus “artes” impide miles de muertes. Pero a su vez reconoce que hay veces en las que disfruta con su labor. Solo las grandes familias de Hann saben que es un humano, el resto lo toman como un diablo inmortal. Mezen va viajando llevando sus técnicas a donde el emperador le manda, aunque en el fondo sueña que caiga aquel tirano para que se ponga en el poder el hijo, más moderado. Pero si ya tenía dudas sobre sus técnicas, se acrecentan aún  más cuando conoce a Nara. Esta joven saca el lado más amable, e incluso tierno, de Mezen, y así Ferrán logra que veamos las distintas caras de este protagonista tan bien construido.
  • Nara: Es una joven que no tiene nada. Las tropas del emperador pasaron hace meses por su pueblo, arrasando con todo, y se encuentra sola y a merced de los instintos más bajos de los hombres que pasan por las ruinas de su pueblo. Y así es como le encuentra Mezen. La rescata de allí y la lleva con él, pensando en dejarla en algún lugar seguro. Pero Nara tiene otros planes, y no quiere abandonar a Mezen. Ella ve en él cosas que ni el propio Mezen ve. Es un personaje que va creciendo a lo largo de la historia, con una evolución muy bien llevada y muy lógica. En muchas novelas, una pobre vagabunda se convierte en la mejor guerrera en cuatro páginas. Aquí Nara va evolucionando a la vez que evoluciona la historia, y nos permite disfrutar del personaje de Mezen. Si él es el gran protagonista, ella es la artífice de que podamos empatizar con él y podamos ver al verdadero hombre que se esconde bajo el yelmo y la capa de rostros.
  • Zein la Cadena: No quería dejar el análisis de los personajes sin hablar de la Cadena. Si bien es un personaje secundario, su sombra acecha durante buena parte de la novela, y es una creación de Ferrán que me ha gustado mucho. Es uno de los dedos de la garra del Emperador, y el que mantiene las riendas de los otros cuatro. En las pocas escenas que aparece demuestra ser un ser muy inteligente, manipulador y estratega. Me fascinan los diálogos que comparte con Mazen. Son todo un goce de amenazas veladas y duelos de inteligencia que me ha encantado analizar. Este tipo de secundarios son los que hacen que una novela suba de escala y se convierta en una gran obra. Me he quedado con las ganas de saber más sobre quién se esconde tras su máscara blanca.

OPINIÓN:

      Una vez analizados el Worldbuilding y la construcción de sus personajes, es el momento de empezar con la opinión personal de esta impresionante novela de Ferrán Varela. La he leído como jurado de los premios Guillermo de Baskerville, aunque llevaba tiempo en mi lista de futuras lecturas. Y tengo que decir que me ha sorprendido muy gratamente. Me parece impresionante como un autor joven y en su primera novela, haya podido crear una historia tan compleja, rica en matices y tan bien ambientada. Porque El Arcano y el jilguero es una novela con muchas lecturas diferentes.

      Por un lado tenemos esa batalla personal del Ariete contra su propio monstruo interior. Esa capacidad suya para causar sufrimiento es algo que impacta mucho, y que podría hacernos rechazar al protagonista desde el principio si no fuera por esa lucha interna y esa pregunta de si una muerte justifica salvar a miles, aunque esa muerte sea cruel y salvaje. Nos pone ante un espejo y nos pregunta sin decirlo si nosotros seríamos capaces de hacer eso, o al menos de justificar eso por un bien mayor.

      Pero también tenemos una novela llena de estrategia y de inteligencia. Cada escenario, cada batalla, cada problema se afronta de manera muy diferente, mostrando a Ferrán como un verdadero estratega militar y literario. Las estrategias de batalla, las artimañas de unos y otros y las batallas políticas están muy bien llevadas. Nos aporta las pildoras justas para entender todo, y para disfrutar de las luchas tanto armadas como mentales.

      La química entre los dos protagonistas es indudable. Hace evolucionar su relación ante nuestros ojos, y nos muestra cómo ambos se benefician de dicha relación. Dentro de la crudeza y la oscuridad que reina en gran parte de la novela, sus charlas son pequeños momentos de calma y luz, pero que se introducen en la trama a la perfección. Esos diálogos nos permiten conocer un poco más tanto a Mazen (incluso él se sorprende de ello) como al mundo que les rodea.

      El arcano y el jilguero es la novela perfecta para estampar a la cara de aquellos que dicen que la literatura de género, en este caso de fantasía, es una literatura menor. La escritura es muy cuidada y bella, pero es que encima podemos ir analizando capas y capas de la novela sin parar. Podría hablar de su vertiente bélica con estrategias de batalla, filosófica sobre los valores y la maldad, ética sobre el trabajo de Mazen,…

      Son tantas las lecturas que se pueden hacer de este libro, que este análisis podría durar mucho más. Pero se puede resumir todo de esta manera: El arcano y el jilguero es una novela que tienes que leer sí o sí si te gusta la fantasía. Y si no le has dado una oportunidad, puede ser una buena novela para que te quites los prejuicios de encima sobre la literatura de género. Espero que Ferrán esté trabajando en una continuación, ya que se quedan unas cuantas puertas abiertas gracias a las cuales me encantaría volver a Hann. Me hubiera encantado que se cerraran en esta novela, pero si eso me va a permitir volver a caminar junto a Mazen y Nara, bienvenido sea.

     TE GUSTARÁ EL ARCANO Y EL JILGUERO SI…

  • Quieres leer una grandísima novela de fantasía.
  • Te gustan las historias complejas, ricas y con muchas lecturas.
  • Eres un lector de los que te gusta ponerte a prueba y acompañar en su viaje a un arcano cruel pero humano.
  • Buscas disfrutar con una primera novela de un autor que promete mucho, y que seguro que nos deparará de verdaderas joyas como esta en el futuro.
  • Si te gusta deisfrutar de un mundo maravillosamente construido y donde se cuenta lo justo y necesario para disfrutarlo.
  • Deseas conocer a una pareja de protagonistas tan diferentes como complementarios. Esa química que logra entre dos personas tan diametralmente opuestas es todo un logro.
  • Disfrutas leyendo una autor que trabaja la inteligencia en muchos aspectos: de sus personajes, de la trama, de las batallas y de los diálogos.
  • Si eres un amante de la fantasía y quieres descubrir un autor nacional con una gran carrera por delante, no te puedes perder El arcano y el jilguero.