Buenos días y bienvenid@ a El constructor de mundos. Hoy tengo el honor de contar con la gran Mar Hernández. Si eres asidu@ de mi blog sabras de ella por la entrevista que le hice y por la reseña que escribí de su novela La hermandad de los dragones. Hoy viene a hablar sobre cómo construir escenas de lucha. Gracias Mar por pasarte por aquí y te cedo los controles de mando de esta nave constructora.

       El otro día, una escritora me comentó que lo que más le costaba escribir eran escenas de combate cuerpo a cuerpo y de espadas. Le dije que a mí me pasaba lo contrario, que me parecían las más divertidas porque eran todo movimiento y acción. Adoro crear coreografías y destruir cosas en mis novelas. No creo que sea ninguna experta y tampoco estoy segura de que se me dé muy bien, pero quería compartir mi proceso creativo por si a alguien puede ayudarle.

  1. Me planteo la escena con la estructura de tres actos: presentación, nudo y desenlace.
    1. Presentación.

      El enfrentamiento no suele ocurrir porque sí, tiene que tener su lógica y encajar en la historia. Puede ser un tipo de lucha sin mucha importancia en la trama general, o por el contrario, puede tener bastante peso, incluso ser decisivo.

    1. Nudo.

      Es la escena de la lucha en sí. La coreografía entre los actores y todas las características que pueden intervenir, como son el espacio, la hora del día, el clima, el estado de los personajes…

    1. Desenlace.

      La resolución del combate de una manera lógica dentro del contexto. No siempre tiene que ganar el más fuerte. Todo enfrentamiento es un obstáculo que el protagonista tiene que superar para llegar a su objetivo. Puede vencer echando mano de todos sus recursos, tanto los de lucha como los de inteligencia.

2 – Investigación y documentación.

      Aunque suelo escribir fantasía, me gusta basarme en el mundo real a la hora de crear estas escenas. Es cierto que puedo permitirme muchas licencias artísticas porque mis protagonistas suelen tener poderes o ciertas habilidades, que los hacen excepcionales si los comparamos con una persona normal y corriente. Pero eso no quiere decir que no vaya a trabajar los combates con el mismo cuidado con el que me gusta trabajar otras partes del texto.

      Si hay algo que no soporto en la ficción son:

CHICHÉS SIN SENTIDO

      Hay un montón, pero a mí me sacan de mis casillas

  1. Mostrar un enfrentamiento como si fuera un intercambio de golpes aleatorios, repetitivos y sin intencionalidad.

      Si hay un combate es porque las dos partes están en desacuerdo y no han encontrado, o no han querido, resolver las diferencias de otra manera.

      Toda lucha tiene una estrategia detrás. Puede ser tan sencilla como atacar y defender. O tan compleja que evoluciona y se adapta cada segundo.

  1. Creo que la máxima de cualquier enfrentamiento es vencer al adversario lo antes posible. Los contrincantes tienen recursos limitados y en una lucha cuerpo a cuerpo, la estamina es el más importante. Hay que saber gestionarla. Así que no le veo mucho sentido a los combates interminables donde los personajes ni se despeinan. Por muchas habilidades extra que tenga tu protagonista, si la lucha se prolonga mucho en el tiempo se va a cansar. Si no lo hace, creo que le estás arrebatando una capacidad humana y de conexión con el lector.
  1. Tampoco le veo mucho sentido a que los personajes salgan sin un rasguño de los combates. Hay quiero aclarar que estoy hablando de enfrentamientos con adversarios complejos. Por mucho que sepa tu protagonista, se va a comer algún golpe. Y esto lo va hacer más humano porque va a sufrir. También puede cometer errores o caer en trampas estratégicas del adversario.
  1. Y para acabar, no soporto ciertas situaciones, que para mí son clichés sobados y que no tienen sentido en un contexto de combates:
    1. El estrangulamiento.

       Es la típica escena donde personaje A intenta estrangular con las manos a personaje B. Tendría sentido si la víctima no supiera o no pudiera defenderse. Pero si el personaje B ha demostrado que sabe luchar, me parece el culmen del ridículo que muera por estrangulamiento, con las manos.

      Zafarse de una situación así es más sencillo de lo que parece. Hay técnicas que ni siquiera requieren de una fuerza sobrehumana. Se pueden romper los dedos del adversario con una facilidad pasmosa. Por favor, investigad sobre este asunto antes de matar a un personaje luchador de esta manera tan humillante.

      No significa que no pueda suceder, pero justificadlo con lógica.

Ejemplo: En la película Sincario hay una escena ridícula de estrangulamiento. En enlace del vídeo que os pongo, hay dos tíos que explican todo lo que está mal en esa escena (está inglés) y es muy interesante. Si no os interesa todo el video, la parte que ilustra mi ejemplo está a partir de aquí.

      Vídeo completo de la escena.

    1. Uno contra todos.

      Seguro que habéis visto la típica escena donde el protagonista está rodeado de tropecientos enemigos. Por desgracia, en el cine es donde más se nota lo mal que funcionan estas situaciones irreales. Quizás no os hayáis dado cuenta porque solo miráis al prota, pero si os fijáis en elenco de secundarios, se rompe la magia. La mayoría está moviéndose para rellenar el espacio y esperar su turno para atacar de cara al personaje central. Ya os digo yo que en la vida real eso no ocurre así. Atacarían todos casi a la vez, y si puede ser por la espalda, mejor.

      Como en todas situaciones, hay técnicas reales para enfrentarse a varios enemigos a la vez, pero se basan en la lógica y el sentido común, como por ejemplo, usar el espacio para proteger tu espalda con una pared y obligar a tus enemigos a permanecer frente a ti. También puedes moverte de manera que el cuerpo del adversario que tienes más cerca se convierta en un obstáculo para el segundo, y así sucesivamente. Es una técnica agotadora, pero efectiva si se hace bien.

      Como ya he dicho en el apartado anterior, no quiero decir que no se puede usar, sino que si lo hacéis tenga su lógica. No os centréis solo en lo que va a hacer el protagonista, sino en lo que harían los antagonistas. También piensan, tienen sus motivaciones, órdenes o habilidades.

      Ejemplo: La película de Ip Man me flipa mucho porque fue el maestro de Bruce Lee, pero aquí hay un ejemplo claro de lo que quiero ilustrar en este punto. También hay que tener en cuenta que los enemigos suelen atacar de frente y no por la espalda.

      Vídeo de la escena.

Lucha en tatami

Ip Man: Os voy a dar candela,

Ejemplo: Kill Bill volumen 1. ‘Crazy 88’s’

    1. No he tocado una espada en la vida, pero en dos días soy lo más.

      Esta situación me hace muchísima gracia. ¿Sabéis lo que puede pesar una espada? Algunas son muy ligeras, pero son peso extra en la mano y si nunca has blandido una, por muy fuerte que esté el protagonista, sus músculos no están acostumbrados al peso ni a los movimientos. Y no solo hablo de la muñeca o el brazo, sino de todo el cuerpo. Porque un error muy común es pensar que la espada se usa solo con la mano. La mano está conectada con el brazo, el brazo con la espalda, la espalda con la cadera, las piernas… os hacéis una idea, ¿no?

      Luego hay que añadir la técnica de manejo de la propia arma, que depende mucho del tipo que sea, la longitud, el peso, los filos… Y no se puede aprender en un rato, es un proceso que lleva años, como cualquier disciplina. El personaje puede estar mejor predispuesto o aprender más rápido, pero necesita de un tiempo para poder usar un arma en un enfrentamiento.

      Quien dice espada, dice arte marciales o cualquier otra disciplina.

      Y aquí repito lo mismo que antes, se puede usar, pero con lógica. Si necesitas que tu protagonista aprenda a usar la espada en una semana, busca la manera en que tenga sentido.

      Un buen ejemplo es Matrix, Neo aprendía kung fu en un rato, pero tenía mucho sentido dentro de la trama general.

Neo en Matrix

Neo: I know kung fu ad I´ll kick your ass.

¿CÓMO ESCRIBO UNA ESCENA DE ACCIÓN DESPUÉS DEL ROLLAZO QUE OS HE SOLTADO?

      A parte de evitar los clichés si no voy a darles una lógica dentro de la trama, tengo en cuenta los siguientes factores:

  1. El tipo de personaje o tipos de personajes que intervienen en la escena.

      Trabajo con los buenos y los malos. Las dos partes son importantísimas y tienen que tener sus estrategias lógicas.

      Creo que la forma de luchar del protagonista tiene que reflejar muy bien su psique, es decir, si el personaje es muy tirado para adelante, atacará mucho más que si es reflexivo o tímido. Creo que me entendéis. Esto no tiene nada que ver con su habilidad, es un detalle que define más al protagonista y sirve tan bien como el color de cabello, lo que le gusta o sus manías.

  1. Estrategia.

      Creo que es una de las partes más importantes de un enfrentamiento y tiene que ver con la psique del personaje, como ya os he dicho antes. Aquí entrarían en juego como es el o la protagonista, sus motivaciones y necesidades. El estado de ánimo y el estado físico.

      Quizás el enfrentamiento sea con los esbirros del malo, así que la implicación y complejidad de la lucha no será tanta como cuando se enfrente con el antagonista.

      No me gusta pensar en estrategias rígidas. Creo que son mucho más gratificantes crear y leer escenas flexibles y que evolucionan teniendo en cuenta las circunstancias que rodean el enfrentamiento.

      Me gusta dividir la estrategia en varias partes, aunque no siempre describo todas porque depende de lo que quiera resaltar o conseguir con cada combate.

    1. Ronda de tanteos.

      Si es la primera vez que dos personajes se enfrentan y no se conocen, quizás necesiten hacerlo. Es una fase que sirve para medirse mutuamente, para sospesar las habilidades del adversario y para encontrar sus puntos fuertes y débiles. Creo que es la base de toda estrategia.

      Usarían fintas, engaños, repeticiones para ver la reacción del contrario, etc…

      Esto no quiere decir que los contrincantes muestren al adversario todas sus habilidades y trucos.

    1. Combate de verdad.

      No existe una línea marcada entre la fase anterior y esta. Es una evolución natural. También pude servir para sorprender al contrario por un cambio de ritmo o el uso de habilidades que no se habían demostrado hasta el momento.

    1. Resolución.

      Quién vence, cómo y por qué. No siempre tiene que ganar el más fuerte o habilidoso, pero la victoria tiene que ser lógica y justificada dentro del contexto.

      El duelo de espadas de la Princesa Prometida puede ilustrar perfectamente este apartado.

  1. Tipo de combate

      Aquí solo hablo de enfrentamientos cuerpo a cuerpo y con armas blancas porque las armas de fuego juegan con otros parámetros y estrategias distintas.

      Es importante buscar información. No es lo mismo una pelea a puñetazos, que una en la que intervienen las piernas o hay luxaciones. Tampoco va a ser lo mismo una lucha con cuchillos, espadas cortas o espadas a dos manos. Hay una variedad increíble de armas (si no, mirad todas las temporadas de Forjado a fuego y flipad) y cada una tiene su funcionalidad y técnica.

      Tampoco os dejéis llevar demasiado por la ficción. Por ejemplo, el uso que se le da a las catanas japonesas en muchas pelis es imposible, se hubieran roto. Como siempre digo, se pueden disimular y camuflar, pero hay que saber cómo son las cosas de verdad para poder romper la realidad con sentido común.

  1. El escenario

      El espacio donde tiene lugar el enfrentamiento es una característica fundamental y puede influir de muchas maneras. No es lo mismo combatir en una habitación con muebles, entre unas ruinas, en una cueva o en un campo de batalla. Cada espacio es diferente y puede ayudar o entorpecer la lucha.

      Por ejemplo, un personaje que lleve un espadón a dos manos no va a poder usarlo correctamente en una habitación de una casa con muebles. ¿Por qué? Pues por una cuestión de dimensiones y espacio. El arma se convierte en un obstáculo más que en una ventaja.

      Los escenarios también pueden servir para contener o modificar las características de los combates. No es lo mismo enfrentarte en un lugar bien iluminado que en una cueva en penumbra.

      También se puede usar las características del espacio como arma extra. Rocas que se desprenden, precipicios, pinchos en las paredes, trampas… No hay límites a la hora de usar los escenarios, todo depende de lo que queráis escribir.

      Jackie Chan es uno de los maestros a la hora incorporar los escenarios en sus escenas de combate. Este es uno de los muchos ejemplos que podéis encontrar: Lucha en el sofá

  1. La distancia.

      Es un detalle que poquísima gente tiene en cuenta a la hora de diseñar un enfrentamiento, y es un factor muy importante. No se usan las mismas técnicas o partes de un arma cuando estás lejos de tu enemigo que cuando estás encima de él. Es una cuestión de efectividad. Una patada llega más lejos que un puñetazo, y que un codo, por ejemplo. Cada técnica sirve para una distancia de ataque concreta. Igual ocurre con las armas. No es lo mismo la distancia de una lucha de cuchillos, espadas cortas o espadones a dos manos.

      La Redada es una peli tailandesa con escenas de lucha muy realistas y a la vez espectaculares. Mi favorita es la lucha de machetes en el pasillo porque se ve como los contrincantes tienen que ajustar sus distancias para usar sus armas, cuchillos por un lado y los puños y patadas por el otro.

Lucha en un pasillo

  1. No hay reglas.

      En los enfrentamientos no suele haber reglas, salvo algunas excepciones. ¿Qué quiero decir con esto? Que no hay un árbitro que les diga a los contrincantes lo que pueden hacer o no. Siempre están las limitaciones morales de los propios personajes y sus habilidades, pero yo me refiero a que pueden echar mano de todo lo que tengan a su alcance, armas y escenario, para vencer. Y eso quiere decir que los enfrentamientos pueden variar y evolucionar. Quizás empiecen la lucha con espadas, pero pueden acabar a puñetazos. Los límites están en el propio contexto de la historia que queráis contar.

  1. La sorpresa.

      Si la escena de lucha es de las importantes siempre intento sorprender al lector con algún detalle que no se esperan, algún cambio de ritmo a solución ingeniosa del protagonista. Es como la guinda del pastel. Y como siempre digo, dentro de una lógica.

      Después de tener en cuenta todo lo que he explicado hasta ahora, si la escena es compleja, suelo dibujar un mapa del espacio y la situación de los personajes. Se parece un poco a la planificación cinematográfica, la verdad, pero creo que es una manera de visualizar la escena. O por lo menos me ayuda muchísimo a aclararme porque puedo apuntar detalles, espacios, la situación de los personajes y planificar la coreografía del enfrentamiento.

¿PERO CÓMO NARICES ESCRIBO UNA ESCENA DE LUCHA CHACHI PIRULI?

      Yo no puedo decirte cómo debes escribir, pero puedo contarte cómo lo hago yo y quizás te ayude.

      A pesar de todo el trabajo previo que suelo hacer para los combates importantes, no me gusta describir las escenas de lucha con pelos y señales. Me aburre y creo que también aburriría al lector. Me gusta dar pinceladas y que la gente rellene los huecos con su imaginación. Además, los combates son acciones rápidas y si tengo que describir todos los detalles restaría fluidez a la escena, o al menos es lo que yo pienso.

      Planteo la situación a grandes rasgos y solo dedico más atención a las acciones importantes, decisivas dentro de la estrategia del enfrentamiento.

      Escribir una escena de lucha no tiene que limitarse a describir lo que se ve desde fuera y que a veces puede resultar un tanto aburrido. Creo que las mejores escenas de combate son las que se viven desde la perspectiva del protagonista porque el lector puede saber cómo se siente, su estrategia, por qué lucha, etc…

     Creo que una buena escena de lucha se consigue cuando se tiene muy claro la función del enfrentamiento dentro del contexto general, la importancia o repercusión que puede tener en la trama o en los personajes. Para mí es un equilibrio entre todos los factores anteriores. Las escenas tienen que ser dinámicas y fáciles de leer.

      Como consejo final os recomendaría buscar información, ver videos y preguntad a expertos, si tenéis la oportunidad. Todo lo que os he contado aquí es una mezcla de mis experiencias personales (he practicado artes marciales durante años) y mi bagaje cultural, alimentado por comics, anime, pelis, libros y videojuegos.

      Seguro que se he olvidado añadir algún detalle más, así que si alguien quiero hacerlo, que se sienta libre de ampliar el artículo. Esta es mi manera de trabajar, no significa que sea la única válida, ni la mejor ni la más perfecta.

      Por si necesitáis inspiración:

Top de 10 escenas de lucha

Ong Bak: escena en el club de lucha

Montaje de duelos de espadas de películas

Técnicas de esgrima reales que no se ven en películas

Gracias por leerme.