Buenos días y bienvenid@ a El Constructor de Mundos. Estamos ante un nuevo mes, y con ello traigo a una nueva autora a #UnAñoDeAutoras. Si el mes pasado tuve el honor de contar con Alicia Pérez Gil, este mes traigo a una autora novel pero muy interesante. Mar Hernández. He tratado de hacerle una entrevista en profundidad, ya que tiene muchas facetas interesantes que conocer. Es por eso que he decidido dividir la entrevista a Mar Hernández en dos partes. Hoy os la presentaré y hablaremos de la iniciativa #UnAñoDeAutoras y de su visión sobre la discriminación, así como las distintas facetas profesionales que tiene Mar, y en el siguiente artículo nos centraremos en su obra, La Hermandad de los Dragones. Así que, Mar, rellena por favor esta ficha para que la gente pueda situarte mejor.

  • Nombre: María del Mar Hernández (aunque casi todo el mundo me llama Mar).

  • Población: El mundo entero.

  • Género literario: Fantasía, aunque no le hago ascos a casi nada.

  • Obras publicadas: Insólitas, antología de relatos de fantasía, ciencia ficción y terror LGTBI+ de escritoras. La Hermandad de los Dragones I: La Noche del Silencio.La Hermandad de los Dragones II: Las entrañas de Dracodomun.

  • Blog:No lo actualizo porque no me da la vida, pero si alguien quiere apuntarse aquí está el enlace:

https://mmarhernandez.com/

  • Para aquellos que no te conozcan (que no creo que sean muchos) ¿Quién es Mar Hernández?

      Todavía no soy famosa, pero dame tiempo, jajaja. Antes de contestar a nada, quiero dar las gracias a Aritz por haberme elegido como autora del mes de marzo. Me ha hace mucho ilusión porque sé que el primer libro te ha gustado mucho y porque este mes cumplo años, puede parecer una tontería, pero para mí es muy importante.

      A ver, yo me describiría como una persona demasiado creativa para su propio bien.

      Me gano el pan como ilustradora, artista 2D y artista conceptual de videojuegos, pero llevo toda la vida inventando historias.

      Siempre cuento la misma anécdota, pero creo que fue el detonante de que yo esté hoy escribiendo.

      Cuando tenía unos diez años mis padres me apuntaron a clases de mecanografía (sí, todavía no se usaban ordenadores), para tenerme entretenida al mediodía. Pues resulta que me encantó lo de aporrear teclas y llegar a casa con agujetas en los dedos (vosotros no sabéis lo que dolían los meñiques). Cuando ya había aprendido lo básico, empezaron a darme textos para copiar y resulta que muchos eran cuentos. Entre mis manos cayó la sirenita, pero no la versión de Disney, sino la de verdad, la hardcore. Y claro, yo estaba allí copiando toda emocionada hasta que llegué al final. Me pareció tan triste que decidí inventármelo y escribir mi propio final feliz.

      Empecé a escribir relatos encontraba cosas en las películas que no me convencían; casi siempre eran los papeles de los personajes femeninos, que parecían tontas. Años después descubrí que se llamaban personajes florero. No entendía por qué eran así, por qué no podían correr aventuras, resolver problemas o blandir una espada, si es lo que yo hacia todos los días (bueno, lo de blandir la espada lo hice mucho más tarde…). Así que me inventé mis propias historias en las que las protas serían mujeres y harían lo que les diera la gana.

      Tengo que decir que en aquella época estaba muy influenciada por el manga y el anime, que en España apenas se conocían. En estos medios encontré el tipo de protagonistas femeninas con las que sí me sentía identificada. Corrían aventuras, eran fuertes, se enamoran (sí, tengo una parte romántica) mientras intentaban salvar el mundo. ¡Ay! ¡Cuánto culpa tiene Nayuta de que yo sea así a día de hoy! Jajaja.

      Si queréis os hago una lista de los animes que me volvieron tarumba con 12 años: Nayuta, Lock, el pequeño Superman, Justy, Dallos, Area 88, Vampire Hunter D, Macross, Mazinguer Z…

  • Entremos directamente en harina. La iniciativa #UnAñoDeAutoras surgió de la acertada opinión de que las mujeres estáis invisibilizadas de una manera muy injusta. ¿Por qué crees que es esto?

      Yo soy muy nueva en el mundo profesional y no he sufrido el problema tan directamente como les ha pasado a otras compañeras. He tenido la suerte de empezar en un momento en el que están surgiendo un montón de iniciativas, como esta, y editoriales que apuestan fuerte por nosotras.

      Cuando se me planeta un problema tan complejo como este, me gusta buscar el origen porque quiero entenderlo y encontrar la manera de solucionarlo. Tengo mi propia teoría, basada en la experiencia y en otros campos profesionales. Puede que esté equivocada (y es así que alguien me saque de mi error), pero creo que esta invisibilización es un problema social que venimos arrastrando desde hace la tira de años y que afecta a muchas profesiones. Si echamos la mirada atrás, en rasgos generales, el hombre es el que siempre ha recibido la educación. Es decir, el que ha aprendido a leer, escribir, ciencias, etc… A las mujeres se les negaba ese tipo de educación que cultivara la mente y el pensamiento crítico, salvo raras excepciones (como las hermanas Brönte). ¿Y a qué viene todo esto? Pues que la literatura es un negocio, por mucho que no nos guste ese concepto a muchos, y como tal se rige por la oferta y la demanda. Si la mayoría de gente que lee es hombre, pues todas las publicaciones van a ser escritas por y para ellos. Porque yo me imagino a los señores del pasado diciendo que las mujeres no tenían imaginación y no podían contar nada que interesara a los hombres. Esto, queridos amigos, amigas y amigues, es la base de las editoriales clásicas. Vienen de un pasado en el que el número de mujeres que podía consumir libros era muchísimo menor y por lo tanto no eran consideradas para nada.

      Por suerte las cosas están cambiando, aunque demasiado lentamente. El caso más sonado es que la propia J. K Rowling, tuvo que usar las iniciales de sus nombre para disimular que era una escritorA.

      También creo que hay otro factor más para esa invisibilización y que tiene que ver con la mentalidad clásica. Me imagino que cuando las mujeres accedieron a una educación más igualitaria empezaron a consumir literatura, pero claro, todo tenía una temática o punto de vista masculino que no termina de encajar con el nuestro porque somos diferentes. Creo que entonces tendría el aguje de otros géneros que son más afines a nosotras como son el romance y todas sus variantes. ¿Y qué pasa con esto? Pues que el pensamiento clásico desprecia tanto este género literario como la fantasía en general, y la juvenil en particular.

      Por eso mismo no tienen en cuenta a les escritoras, porque parten de la idea de que todas nos dedicamos a escribir romance y no es así, como ha quedado bien demostrado.

      Resumiendo, creo que hay varias causas principales:

      1, perpetuar la idea de que la mayoría de lectores son hombres y no es cierto. Hoy en día lee mucha gente y por tanto tiene que haber una oferta mayor.

      2, seguir pensando que las mujeres solo escriben/leen romance. Eso no es cierto. Las lectoras, como los lectores, creo que son todo terreno y se puede disfrutar igual con una obra romántica que con una de ciencia ficción.

      3, no dar oportunidad a nuevas voces que tienen discursos más variados y actuales.

      Y repito, si he metido la pata en algo, decídmelo.

  • ¿Qué iniciativas conoces o recomendarías para acabar con este trato desigual?

      Pues conozco esta, la de Un Año de Autoras y #Autoraz. Y recomendaría a la gente que no eligieran un libro por quien lo escribe, sino por la sinopsis, porque le han hablado bien de él, porque le atrae la portada, porque lo ha hojeado y le ha gustado el estilo… Es decir, que elijan la obra antes que al artista.

      Tengo una anécdota curiosa respecto a esto. Creo que fue el año pasado o el anterior. Alguien había contabilizado los libros que había leído durante esos doce meses, y se quejaba de que había más escritores que escritoras. Después de leer esto, me dio por revisar mis lecturas durante ese tiempo y me di cuenta de que en general leo a más autoras que autores ¿Por qué? Pues porque no selecciono los libros por quien los escribe, sino por lo que he dicho antes. Mi proceso es el siguiente, me paseo por Amazon, por ejemplo, por las secciones que más me gustan y miro portadas, si alguna me llama la atención entro y leo la sinopsis del libro, veo los comentarios de los usuarios y me bajo la muestra gratis de las primeras páginas. Cuando leo esa muestra, si el libro me ha enganchado, lo compro.

      Con ese proceso he leído a 69 escritoras y solo unos 6 o 7 escritores.

       Ese sistema no quiere decir que si hay un autor que te guste mucho no compres sus libros.

  • ¿Qué papel tenemos los hombres en esto y qué deberíamos hacer?

      Mira que me haces preguntas difíciles.

      Pues creo que muchos ya están haciendo todo lo que pueden y es apoyar a la escritoras e iniciativas que ayuden a su visibilidad. Apoyar a las nuevas editoriales que vienen con ideas y conceptos más actuales. Sigo sin entender por qué muchas editoriales tradicionales no tienen versión digital de sus libros. Yo no puedo comprar una versión física, así que no compro ninguna.

  • ¿Tú personalmente has sufrido discriminación de algún tipo?

      Pue sí, creo que como la gran mayoría de mujeres.

      La he sufrido dentro de la familia, un abuelo que no estaba muy contento de que su primera nieta, por parte de hijo, fuera una mujer. Menos mal que estaba mi madre para defenderme. Yo era muy pequeña, pero recuerdo algunos desplantes o broncas que no tenían sentido para mí. Con los años todo ha cobrado sentido. Pero ¿sabes qué?, que no he dejado que el comportamiento de esa persona me hiciera daño, al contrario, me ha hecho más fuerte para decir «aquí estoy yo y me importa bien poco lo que pienses de mí». Además, mi madre siempre me ha inculcado que yo no soy menos que nadie y que puedo conseguir todo lo que me proponga.

      A nivel profesional, pues creo que también, aunque no estoy muy segura. En mi segundo trabajo en Inglaterra me contrataron en la misma empresa de videojuegos donde ya trabajaba mi pareja. Por hacer el mismo trabajo que él me pagaban como unas 5.000 o 6.000 libras menos al año. Después de los tres meses de prueba me quejé de la diferencia y me dijeron que la situación de la empresa había cambiado y que no podían pagarme más. Puede que fuera cierto o puede que no. Yo creía que me estaban tomando el pelo, pero bueno, intenté cobrarme esa diferencia de otras maneras.

      El ambiente de trabajo era un poco raro, yo era una de las primeras mujeres que entró en el grupo de desarrollo. La plantilla era como unas cien personas, hombres y yo. Mira como estaba el tema, que me dieron una llave para acceder al servicio de mujeres, que compartía con la recepcionista y la de contabilidad. Podría contar un montón de anécdotas de esa época, jajaja. Ahora me río, pero entonces no me hacía mucha gracia.

      Después de este trabajo no he vuelto a tener ni un solo problema de discriminación. En la industria del videojuego se suelen fijar antes en tu portfolio y tu experiencia que si eres hombre o mujer, o al menos es lo que yo he vivido (seguro que hay otras mujeres que han tenido menos suerte que yo). Puedo decir que he tenido un montón de compañeros con los que he trabajado muy a gusto y sin un solo problema de discriminación. Al contrario, me han recibido con los brazos abiertos en los equipos de desarrollo.

  • Sigamos dando visibilidad a autoras ¿Cuál es el libro escrito por una mujer que más te ha marcado como escritora?

      Espera que voy a revisar la lista, jajaja.

      Creo que casi todas las autoras que leo me han influido de alguna manera o de otra. La verdad es que hace unos años tuve una especie de bajón, una crisis artística y estuve todo un verano sin poder crear nada, así que me dediqué a leer sin parar. Y lo más gracioso es que eran autoras, aunque no elegía las obras por quien las escribía, sino porque me gustaba la sinopsis.

      Pero si tengo que elegir a una, como si fuera un pokemon, diría que la primera, y la que tiene gran parte de la culpa de que yo esté escribiendo ahora fantasía, es Laura Gallego y sus Crónicas de la torre. Fue la primera obra suya que leí y fue como: OMG! Yo quiero escribir estas cosas tan maravillosas.

  • ¿Qué autora desconocida o independiente te ha impactado últimamente y recomendarías?

      Pue sin dudarlo, Silvia Barbeito. Puede que la gente la conozca por su faceta de correctora (a ella debéis dar las gracias de que mis libros se puedan leer, jejeje), pero yo la adoro como escritora. Es una maestra de la parodia y humor negro, un género que me parece de lo más complicado.

      En nuestros intercambios de emails profesionales, que muchas veces no lo son tanto, me comentó que tenía una trilogía publicada. La verdad es que había visto las portadas en Amazon, pero eran tan feas (ella no tiene la culpa) y transmitían una sensación tan rara, que no me había atrevido siquiera a bajarme las páginas de muestra. Pero lo hice y no me arrepiento. Devoré los tres libros, uno detrás de otro, y si hubiera habido diez, me los hubiera leído igual. No solo eso, sino que me inspiraba a dibujar escenas porque los personajes, uf, son lo más.

protagonistas de El Velo

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       Estos son los protagonistas masculinos, desde mi punto de vista.

      La trilogía se llama “El Velo” y creo que hicieron una reedición con los tres libros juntos no hace mucho.

      Su último trabajo es #Notalldemons, y aunque la portada no le hace justicia, lo recomendaría a todo el mundo que le guste el humor y lo absurdo. El argumento es sencillo: una revolución feminista en el infierno.

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  • Nos conocimos en el Celsius y compartimos buenos ratos, charlas y cachopos ¿qué aportan este tipo de actos a tu pasión por la escritura?

      ¡Ay, sí! Me encantó conocerte en persona en el Celsius. Además, hacía muy poquito que había empezado a seguirte en Facebook porque me interesaban mucho tus post y artículos sobre el worldbuilding.

      Además de compartir buenos ratos, charlas y ponernos hasta el culo de cachopo, tuve una experiencia maravillosa. Este tipo de eventos me parecen muy importantes porque te das cuenta de que no estás solo en esto de la escritura. Me gustó conocer a gente afín a mí, con las mismas inquietudes y gustos. No me sentía un bicho raro, sino parte de algo más grande, y eso no es fácil de encontrar hoy en día. Creo que también te da fuerzas para no tirar la toalla y seguir escribiendo. Es como una dosis de motivación para querer hacer las cosas cada vez mejor, para crecer como autora en todos los sentidos. Es una experiencia enriquecedora que sin duda recomiendo a todo el mundo.

      También tuve la oportunidad de conocer a escritoras a las que admiro, como Gabriella Campbell y Ana González Duque.

      Vamos, que pare mi fue todo positivo. Me volví a casa con ganas de sacar adelante mi saga y de llegar a ser como las autoras y autores que admiro.

  • Hablemos de ti. Has arrancado tu carrera literaria con una novela de fantasía (La hermandad de los dragones, muy interesante, por cierto) ¿Cómo escogiste el género?

      Pues porque yo siempre he escrito fantasía… bueno, alguna cosa tengo por ahí más contemporánea, pero en general todo es fantasía. Y bueno, hay una razón para ello, me resulta mucho más fácil inventarme mundos, con su propia lógica, que copiar el real. Tengo miedo de meter la pata, de no representar bien las cosas como son. Me parece una tarea muy complicada y me agobio mucho solo de pensar en tener que escribir algo que esté basado en el mundo real.

  • Eres ilustradora, artista conceptual de videojuegos y escritora. ¿En qué faceta te encuentras más cómoda?

      Pues me gustan las tres por igual. Dependiendo de la época del año o del estado de ánimo, pues alguna tiene más peso que las otras, pero creo que ninguna puede existir sin las otras. Aunque yo pongo ilustración y el conceptual en el mismo saco. Son parte de mi proceso creativo y están muy relacionadas entre sí.

      Siempre me ha fascinado la ilustración, y la culpa la tienen esos cuadros antiguos que escondían una historia detrás. Por eso intento que mis producciones de este tipo cuenten algo más que lo evidente. Me gusta construir imágenes con muchos elementos y detalles que digan algo más, así el espectador puede hacerse una idea de lo que quiero transmitir. Quizás lo que se imagine no tenga nada que ver con lo que yo he pensado, pero da igual su interpretación. Lo importante es que ha salido una historia.

      Aquí pongo el ejemplo de la ilustración de Theo, de La Hermandad de los Dragones:

      Es una escena del primer libro, en el que necesita más luz para leer su libro. Los detalles de los guantes en la mesita, las vendas en los dedos, su ropa, la bolsa en el suelo y la tela en el brazo del sillón, dicen muchas cosas de él. El escenario es recargado y pomposo y contrasta con sus ropas más sencillas, como si estuviera fuera de lugar. Para los que ya hayáis leído esta escena, supongo que todo tiene sentido. Y los que no sepáis nada de este personaje, podéis tener otra interpretación o visión sobre lo que está haciendo, pero no creo que se aleje demasiado de lo que hay escrito.

Theo en la oscuridad

      Otra de las cosas que más me gusta es diseñar personajes, y los videojuegos me han permitido explotar esa faceta bastante, aunque la mayor carga de trabajo que tengo es la de construir mundos. Sí, me dedico a dibujar los escenarios donde va a pasar todo. Es muy divertido porque tengo mucha libertad para hacer lo que me dé la gana, jajajaja.

      En La Hermandad de los Dragones también he usado todos estos conocimientos para diseñar a mis personajes.

      Primer boceto de Ash. Intento no quedarme con lo primero que sale porque suele estar muy contaminado por lo último que he visto y en muchos casos es aburrido.

boceto de Ash

      Aquí estoy buscando unos pelacos que vayan con el personaje. Le doy mucha importancia al aspecto de cada protagonista porque debe transmitir rasgos de su personalidad.

pelos de Ash

      Otro aspecto muy importante es la expresión corporal y las ropas. Creo que se puede deducir mucho de la personalidad de alguien por estos detalles. Quizás sea un proceso excesivo para escribir una novela, pero es lo que siempre me funciona. Necesito conocer a mis personajes para entenderlos.

dibujo de Ash

      Y bueno, hay veces que me emociono y termino haciendo ilustraciones con más detalles.

Ash echando chispas

      En el papel de escritora tengo menos experiencia profesional, pero llevo escribiendo desde siempre. Tengo muchos relatos acabados y alguna que otra novela que no pienso enseñar nunca. Pero la escritura me ayuda también a canalizar mis dudas existenciales, mis preocupaciones, y una vez me ayudó a superar una depresión muy gorda. Así que es tan parte de mi como mi faceta artística.

  • Hablando de eso ¿Qué hace una artista conceptual de videojuegos?

      Empezamos a trabajar en la preproducción del juego y somos una especie de traductores, para que la gente lo entienda. Cogemos las ideas abstractas del proyecto y las transformamos en imágenes. A veces tenemos mucha libertada para modificar o incluir nuestras propias opiniones o ideas; otras, debemos seguir unos parámetros establecidos. Diseñamos personajes, monstruos, vehículos, armas mundos… todo.

      ¿Y para qué sirven estás imágenes? Pues para muchísimas cosas.

      Desarrollar un videojuego es una tarea muy complicada en la que intervienen muchos aspectos técnicos. Eso significa tiempo y dinero, así que antes de lanzarse a la producción hay que estar seguro de que lo que se ha pensado va a funcionar. El arte conceptual sirve para eso, para asegurarse de que las ideas abstractas van a funcionar de verdad. Los artistas conceptuales tenemos que producir arte bastante rápido para que se pueda modificar o cambiar según sea necesario.

      Otra de las funciones del arte conceptual es hacer de guía para que todos en el equipo, ya sean 3 personas o 300, sepan lo que se está haciendo. Si se ha decidido que el pelo de este personaje sea azul, lo tiene que saber todo el mundo para que no salga de otro color.

      Los artistas conceptuales también se encargan de hacer esas imágenes promocionales tan molonas de los videojuegos.

      Creo que es el mejor trabajo del mundo.

  • ¿Crees que tu relación con los videojuegos ha influenciado a tu faceta de escritora?

      Por supuesto que sí. Desde que puedo recordar he estado rodeada de videojuegos y siempre me han llamado la atención. Tenía que pelearme con mi hermano pequeño para poder usar el único ordenador que había en casa, jajaja.

      Y bueno, acabé trabajando en esta industria de casualidad. He estudiado bellas artes, porque siempre he tenido claro que quería ganarme la vida con el arte, pero cuando acabé la carrera no tenía muy claro qué hacer o hacia dónde tirar. Y en aquel tiempo ni siquiera me había planteado la opción de trabajar en videojuegos porque me parecía algo imposible. Pero por cosas del destino acabé en Inglaterra y encontré trabajo en el sector, y de eso ya han pasado dieciocho años.

  • Aparte del La hermandad, de la que hablaremos enseguida ¿En qué proyectos estás metida en estos momentos?

      Creo que en demasiados, jajaja.

      Mi relato de Isholdra va a salir en la Antología Palomas, organizada por Escrintesitas, y estamos en la fase de corrección. Me genera un poco de ansiedad porque no sé qué cosas se me escaparon cuando envié el texto al concurso. Siempre se cuela algo.

      Me estoy preparando unos cuantos relatos más para otras convocatorias que no voy a decir porque no sé si voy a llegar. Quiero participar en el premio Ripley con una historia de terror que lleva rodando la cabeza demasiado tiempo. En el fondo siempre me ha atraído lo oscuro, jajaja.

      Quiero reescribir la novela que me ayudó a salir de una depresión cuando todavía no se sabía qué era eso. Le tengo un cariño muy especial y creo que podría ser una buena historia de aventuras autoconclusiva.

      También estoy con los últimos retoques del libro III de La Hermandad de los Dragones, para poder empezar con la corrección profesional. Estoy deseando empezar a escribir el siguiente porque va a estar repleto de revelaciones y giros que espero que dejen al lector con el culo torcido.

      Y lo más gordo que llevo entre manos es el guion del nuevo videojuego que mi equipo está desarrollando. Todavía no sabemos si saldrá adelante, pero por ahora está basado en el mismo mundo de La Hermandad de los Dragones, doscientos años después de los libros.

      Y creo que ya…

      Y hasta aquí la primera parte de la entrevista a Mar Hernández. Espero que te esté pareciendo tan interesante como a mí. La semana que viene publicaré la segunda parte, donde hablaremos de su obra La Hermandad de los Dragones. Si quieres hacerle alguna pregunta, no tienes más que dejarla en los comentarios y yo me encargaré de hacérsela llegar. Espero que nos veamos la próxima semana aquí, en El Constructor de Mundos.