Título: Neimhaim. Hijos de la nieve y la tormenta.

Autora: Aranzazu Serrano

Editorial: Plaza & Janes, colección Fantascy

Fecha de publicación: Nueva edición el 7 de junio de 2018

Número de páginas: 872

Sinopsis:

      Toda la fuerza de los mitos vikingos y el misticismo de la cultura celta se unen en Neimhaim, una aventura nórdica cargada de batallas, intrigas y romance; una obra de fantasía épica que despliega un mundo propio dotado de gran riqueza descriptiva.

      Lo que ahora os contaré es tan cierto como que el fuego quema y el hielo, también.

      Sabed, amigos míos, que dos pueblos, dos grandes clanes, habitaban una tierra apartada del resto del mundo. Se creían tan diferentes como la noche lo es del día, y en verdad, os lo aseguro, lo eran.

      Amante del coraje y de las armas era el clan Kranyal; guerreros de bravo corazón y maestría en el arte de la lucha. Protectores de la vida y la serenidad eran los Djendel, pacíficos sacerdotes bendecidos con habilidades que iban más allá de lo natural, cuyo uso restringían con estrictos códigos.

      Sus historias discurrían por separado, pero un día la frágil armonía quedó alterada y el entramado del destino cambió para siempre. Ambos pueblos salvaron sus recelos y unieron sus caminos por la fuerza de la necesidad. Juntos fundaron un joven reino llamado Neimhaim. Largo y quebradizo sería el camino de su unión; para allanarlo, sus líderes pactaron ceder el mando a sus hijos primogénitos, quienes regirían Neimhaim como esposa y esposo. No podían imaginar que, lejos de allí, un dios desterrado urdía pacientemente un plan para hacer de esos niños un instrumento de venganza contra sus iguales.

      Así comienza la historia de los Hijos de la Nieve y la Tormenta.

      Así se me contó un día, hace mucho tiempo.

CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO:

     Neimhaim es una novela que respira épica en cada página. Para mí es todo un reto escribir esta reseña, ya que como las hago destripando lo mínimop posible hay muchos detalles que debo callarme, pero ya con hablar sobre los cimientos de la novela daría para un tesis completa.

      Aterrizamos en una isla a la que llegan unos invasores. En una gran introducción Aranzazu nos mete en medio de la acción, con escenas duras, como esperamos de un lugar y unas condiciones como esas. Este ataque provocará uno de los hechos cruciales en la historia, y el arranque de la trama: La unión de los dos clanes de la isla, los djendel y los kranjal, dando forma a la Neimham que conoceremos, y a su gran capital Vilaarn.

       Es conveniente analizar los dos clanes principales de Neimhaim, ya que en su unión y sus diferencias se centra gran parte de las claves del libro. Por un lado tenemos a los djendel, un clan pacífico. Tienen una unión muy directa con la naturaleza y todos sus seres, como parte de un equilibrio, de un todo. Tienen distintas capacidades sobrenaturales que las conoceremos con los dones. Gracias a ellos pueden sanar, construir o incluso hablar entre ellos sin ni siquiera articular palabra.

      Por otro lado tenemos a los Kranjal. Son muy diferentes a los primeros en cuanto a caracter. Son guerreros aguerridos. El señor que reina en ellos se decide en combate, y cada año otro kranjal puede retarlo para destronarlo. Valores como el valor, la integridad y el sacrificio son muy importantes para ellos.

      Con este simple análisis se pueden entender las claras diferencias entre unos y otros. Unos son pacífidos, los otros son guerreros. Cuando ambos clanes deciden unirse, lo hacen viendo la necesidad de ello frente a un enemigo que les atacó más allá de los mares, pero esas diferencias son muy palpables entre ambos. Pero algo ocurrirá, una profecía o leyenda cobra vida y hace que por encima de sus diferencias traten de buscar el bien común.

      Esa leyenda es otra de las claves de la novela, y nos introduce en otro de los aspectos fundamentales de Neimhaim: la mitología. Desde las primeras palabras se respira en el ambiente de la gran mitología nórdica o vikinga. Todo nos lleva a ella. Así, Aránzazu hace un uso muy inteligente de ella. Mantiene sus grandes rasgos (el honor de los caídos, el Valhalla, Odin, Hella,…) pero sabe moldearla introduciendo elementos creados para la novela. Por encima de todos estos elementos está Nordkinn, el señor de los hielos. Como bien me explicó la propia autora en la entrevista que publiqué, es un dios de creación propia. Y Aranzazu tiene el gran conocimiento de la cultura nórdica para que encaje a la perfección en toda su mitología.

      Los dos clanes analizados en este apartado no son los únicos que aparecen a lo largo de la novela. Van apareciendo muchos otros lugares, clanes e incluso razas. No me meteré a analizarlos en esta reseña, ya que sería explicar partes clave de la novela, pero muestran una variedad muy interesante y rica de este mundo que ha moldeado la autora con sus manos.

      Pero hay muchos más factores a destacar en la historia, que hacen que sienta que Neimhaim está construido con maestría. Me gusta analizar factores distintos a los que se suelen ver en otras reseñas. Uno que me fascina en Neimhaim es el clima. Suelen ser pequeños detalles que pasan desapercibidos, pero en Neimhaim marcan lo que ocurre. Ya sea la nieve (omnipresente casi en toda la novela), como las tormentas o la niebla, no son simples elementos atmosféricos, sino que son unas herramientas que Aranzazu utiliza muy bien para condicionar la historia.

      Podría hablar de muchos otros factores que hacen que crea que Neimhaim sea uno de los mundos más completos y complejos que he leído ultimamente. Daría para otra reseña las construcciones que aparecen a lo largo de la historia: desde los poblados del principio, la descripción de la gran capital con sus torres y su cascada en forma de media luna hasta a las cabañas y posadas que aparecen en distintos puntos. Son lugares que parece que habitamos, gracias a los detalles que va aportando la autora (sin que a mi parecer llegue a entorpecer la historia).

      En definitiva, Neimhaim es un lugar literario que estaré encantado de visitar de nuevo en el siguiente libro ya publicado, así como en los que vendrán. Me resulta increible que la autora haya entrado en el universo literario con un mundo tan amplio, bien diseñado y estructurado. Este apartado, el Worldbuilding, sin duda es uno de los mejores aspectos de la novela.

Portada de Neimhaim, con el dibujo de una guerrera con sus espada

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CONSTRUCCIÓN DE LOS PERSONAJES:

        En Neimhaim hay dos grandes protagonistas, Ailsa y Sagan. Pero como buena novela épica, esta plagada de otros grandes personajes que hacen que en las más de 800 páginas de la novela, el ritmo no tenga la sensación de que decaiga casi en ningún momento. En este análisis de personajes, me centraré en los seis principales con los que arrancamos la novela y que nos llevan casi hasta el final (o sin el casi en muchos casos). Hay más personajes y muy bien diseñados, pero para hablar de ellos tendría que destripar parte de la trama:

  • Ailsa: Es la hija de los señores de los kranyal. Blanca tanto en piel como en el pelo. Como buena Kranjal es luchadora, fuerte y decidida. Pero es mucho más que eso. Gracias a la conexión que tiene con su hermano de crianza y pareja Sagan, aprende a ver el mundo también a través de otros ojos. Es uno de los personajes que más va evolucionando a lo largo de la historia, llegando a situaciones límite más de una vez. Siendo kranyal parecería que debería ser una luchadora sin momentos para reflexionar, pero nada más lejos de la realidad que nos muestra la autora en Neimhaim. Se ilusiona, sufre, se rinde, ama, odia,… y todo ello de una manera muy creíble. Es la heroina que toda gran novela épica debe tener (con sus lógicas luces y sombras). 
  • Sagan: Si Ailsa es la hija de los señores de los kranyal, él es el hijo de los señores de los djendel. Se da la circunstancia que los “dones” de este clan se despiertan mientras van creciendo, pero no ocurre lo mismo con Sagan. A él se le despiertan desde el principio, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva. Debido a esto, la infancia de los dos principales protagonistas será muy diferente a la que debiera ser. Para ser un djendel no es tan frío y reflexivo (principalmente con todo lo que concierne a Ailsa). Acompañaremos a Sagan en un enorme viaje (tanto vital como geográfico), y gracias a él conoceremos todo lo que hay más allá de Neimhaim. Me gusta mucho cuando, llegado un momento que no explicaré, Sagan pierde todo aquello que parece que lo haga especial y se nos presenta como uno más, con todas sus dudas y sus miedos. Es un gran personaje.
  • Gursti Bäradlig: Es el padre de Ailsa y señor de los kranyal. Como cabeza visible de su clan, es el ejemplo perfecto de lo que supone ser un kranyal: guerrero, con un gran sentido del honor, fuerte y duro, pero con una sensibilidad especial hacia su hija. Es el músculo de la unión de Neimhaim, y ningún habitante de la isla sería capaz de desafiarlo (o puede que sí). Como gran señor, durante su larga vida va a tener que renunciar a muchas cosas por el bien de su pueblo, y todas ellas le dejarán una gran cicatriz.
  • Drumilda: Es la esposa de Gursti, y la madre de Ailsa. Sabe estar en el papel que se le presupone, en cierta manera a la sombre del regente pero con su personalidad propia. Ama con locura a su hija. Debido a cierto acontecimiento, la unidad familiar saltará por los aires y conoceremos otras facetas de esta mujer: primero como madre y luego como regente de Neimhaim. No es un papel fácil el suyo, casi siempre a la sombra, pero me gusta mucho cuando los silencios de ella dicen más que muchas palabras. Pese a lo dura que ha sido la vida con ella, no dejará de ser guerrera hasta su último aliento, siendo un claro ejemplo de lo que es ser una mujer kranyal.
  • Eyra: Es la madre de Sagan. Hay una palabra que define a la perfección su vida: el sufrimiento. Como mejor ejemplo de esa sensación es la escena del nacimiento de Sagan. Es un relato descarnado y duro que hacen de la mejor carta de presentación de esta mujer. Es un personaje con el que se siente una empatía casi desde el principio. Te da la sensacón que no ha sido nunca (o casi nunca) dueña de su propia vida. Es la consorte de Adroon, el lider de los djendel, tras ser su pupila. Esto marcará su vida para siempre. Pero en todo el libro no deja de ser una luchadora, y principalmente cuando tiene que luchar por su hijo. Pese a que en este caso si que es una consorte en la sombra por la terrible personalidad de su pareja, en sus gestos y en sus retos nos muestra la gran personalidad que esconde.
  • Adroon: El primero de los djendel. Es un anciano, casado con su pupila Eyra y y padre de Sagan. Si hablabamos en el caso de Eyra que es casi imposible no sentir empatía y simpatía por ella, con Adroon nos ocurre todo lo contrario. Es un ser completamente frío, sin sentimientos, que quiere manejar y manipular tanto a su hijo como a su esposa como quiere. Duele ver sus reacciones con los acontecimientos que van ocurriendo: el nacimiento de su hijo, las decisiones que tiene que tomar, su crianza,… Todo ello hace que sea uno de los personajes más odiado del libro. Pero justo gracias a este hombre sombrío, brillan mucho más tanto Sagan como sobretodo Eyra.

      Como puedes comprender, en una novela épica de tantas páginas, son innumerables los personajes que van apareciendo y que se podrían analizar. Tenemos a Nordkinn, el dios del norte. Es un personaje inventado de la mitología nórdica, pero que como he dicho antes encaja a la perfección tanto en la historia como en la cosmogonía nórdica. Es el villano por excelencia de una gran novela épica, que esconde un oscuro pasado y unos planes que iremos descubriendo poco a poco. También querría destacar a Sigfred, el primo de Ailsa. Tendrá un protagonismo que no podíamos imaginar desde un principio, y ,tiene uno de los dilemas morales más duros y complejos de Neimhaim.

      Pero hay muchos más, y algunos muy originales y destacados. Todos ellos dan forma a una novela épica con aroma de historia de culto. En los siguientes libros la lista de nombres se irá ampliando, pero se puede decir que Aránzazu ha creado un universo que seguro harán de su nombre alguien a quien recordar no solo en la actualidad sino en el futuro.

OPINIÓN:

      Una vez analizados el Worldbuilding y la construcción de sus personajes, es el momento de empezar con la crítica de esta impresionante novela de fantasía épica de Aranzazu Serrano. Antes que nada querría decir que si esta es su primera novela, con todo lo que ello conlleva, estoy deseando leer sus siguientes historias.

      Si alguien mezcla fantasía, dioses, épica, batallas y mitología, tiene mucho ganado para mí. Pero Neimhaim es mucho más que eso. Dentro de la épica, nos encontramos con auténticas batallas emocionales y sentimentales de cada personaje. La autora no se limita a narrar una serie de hechos, sino que hace que viviamos estos en la piel de los personajes, y sintamos lo que ellos están sintiendo a cada momento. Así vivimos amor, miedo, traición, deseo, fidelidad, valentía y muchos otros sentimientos.

      La novela épica tiene una serie de herramientas, que aquellos que no son muy fanáticos de ella, suelen criticar (e incluso detestar). Así como en las novelas de otros géneros priman los personajes más grises, llenos de matices, en la épica siento que esos grises no son tan válidos (o no en la épica más clásica). Suelen primarse los blancos o negros, el héroe contra el villano, el bien contra el mal. Pero también tiene sus pinceladas de gris, oscureciendo al héroe, o humanizando al villano. Así, hay fases en las que vemos a nuestros héroes muy humanos y con todos sus defectos, e incluso hay algún momento en el que podemos llegar a comprender a Nordkinn.

      Al tratarse de un libro de más de 800 páginas, es imposible que se mantenga el ritmo alto en toda su extensión. Arranca muy arriba, con una gran escena de acción. Y luego es una historia que tiene un buen ritmo, con picos muy marcados y buscados por la autora. Pero creo que, en lineas generales, mantiene la esencia y el enganche de principio a fin. Es cierto que este tipo de libros hay gente a las que se les atraganta, ya que es una lectura para tomarla con tiempo y paciencia, pero tengo que decir que a mí no se me ha hecho pesada en ningún momento.

      Me fascina el uso de la mitología que hace la autora durante toda la novela. La encaja a la perfección en la historia, y hace que vivamos a los dioses como algo inseparable del mundo de los humanos. Ahí quiero recalcar el acierto de introducir el dios inventado Nordkinn en la historia. Sé que hay gente que critica que se introduzcan este tipo de licencias cuando nos basamos en mitos históricos, pero me gustaría decir que se trata de una obra de ficción, con lo que no hay que tener esa flexibilidad. Además, los dioses siempre han servido para dar respuesta a los dilemas de la humanidad, y si ocurriera algo como lo que se narra en Neimhaim, la respuesta a toda esa profecía habría que encontrarla en un dios como Nordkinn.

      Se nota el trabajo de la autora en cada detalle del libro. Desde las construcciones, las ropas, los animales y las batallas, a la coherencia de toda la trama épica. Son piezas que hay que ir encajando con cuidado, ya que de lo contrario, a lo largo de las numerosas páginas del libro alguna costura saltaría, y te sacaría de la historia. A mí no me ha sacado en ningún  momento y ha conseguido llevarme hasta la última página casi sin descanso.

      Me gusta mucho como Aránzazu se apoya en las diferencias entre ambos clanes para mostrar en cada momento lo que necesita. Son dos caras de una misma moneda, que muestran sus luces pero también sus sombras. Son un equilibrio muy débil, que puede saltar en cualquier momento, y de hecho salta. Podemos ver las sombras de los kranjal en su ambición y su violencia, pero también los djendel tienen sus sombras encarnadas en el oscuro Adroon. 

      En definitiva, si te gusta la épica y no te asustan los libros de muchas páginas, no puedes perderte Neimhaim. Creo que tiene el éxito que merece todo su trabajo tanto de construcción del mundo, como de los personajes y de documentación. Creo que con este libro Aranzazu ha roto todos los esquemas anquilosados y oxidados en cuanto a género como a nacionalidad, mostrando que se puede escribir una épica maravillosa siendo española y mujer. Ya estoy deseando leer los otros cuatro libros que promete la autora hubicar en Neimhaim (el segundo ya está publicado y es tan exitoso o más que este primero). Aranzazu Serrano se ha ganado por merito propio el ser ya una autora consagrada y a tener en cuenta no solo en el panorama nacional. Me encantaría que alguien recogiera el mundo de Neimhaim y realizara una serie. Creo que en este mundo encontraría la ambientación perfecta.

TE GUSTARÁ NEIMHAIM SI…

  • Quieres leer una gran novela épica, con el aroma de los grandes libros del género.
  • Te gustan las sagas que que están muy bien construidas, ambientadas y trabajadas.
  • Eres un lector de los que te gusta vivir en un lugar muy diferente al nuestro, pero en el que te encuentras los mismos dilemas personales: amor, odio, rencor, traición, fidelidad, épica amistad.
  • Buscas disfrutar con una autora que con este su primer libro ha derribado todas las murallas, y se ha ganado ya su propio rincón en cualquier librería que se precie.
  • No te asustan los libros largos, y disfrutas de la historia de unos personajes desde su nacimiento hasta sus momentos cumbre.
  • Deseas conocer la mitología nórdica dentro de un entorno de ficción y modelada con maestría para que encaje en la historia sin chirriar en ningún momento.
  • Disfrutas leyendo una novela donde las tramas de los dioses se mezclan con la de los humanos.
  • En definitiva: si te gustan la épica, los grandes personajes, las batallas, los sufrimientos, el juego de los dioses y un universo fascinante, Neimhaim sin duda es tu libro.