Título: Bionautas

Autora: Cristina Jurado

Editorial: Editorial Cerbero

Fecha de publicación: Noviembre de 2018

Número de páginas: 228

Sinopsis:

Si vivieras en un mundo en el que el 99,99% de la población murió cuando ellos llegaron…

Si fueras adolescente y empezaras a oír voces en tu cabeza…

Si todos callaran el pasado de tu madre desaparecida…

Si te dieras cuenta de que no hay otra persona en la Tierra como tú, porque tu padre es un bionauta, un ser humano procedente del espacio…

¿Oirías la grabación en la que él te cuenta su historia?

CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO:

     Cristina Jurado es una gran escritora. Logra hacer muy creíble lo que escribe, tanto en el fondo como las formas. En Bionautas ha logrado que un planeta tierra en el que ha muerto la mayoría de la gente y se interactua con una raza venida del espacio (como los bionautas) suene muy real. Sobretodo porque nos habla del día a día, de las relaciones y de los sentimientos, en un libro con una estructura muy arriesgada que analizaré más adelante.

      Para entender el mundo que Cristina construye en Bionautas hay que analizar una serie de puntos muy interesantes, y que trataré de explicar sin destripar la historia. Arrancamos en el planeta tierra, observando a una adolescente. Nos cuenta que está dibujando una especie de diario, mientras nos enteramos de que oye voces en su cabeza. Esa adolescente, Lily (aunque tiene varios nombres) será la protagonista, no porque sigamos sus vivencias durante la novela, sino porque alguien llamado Elio le cuenta su historia, que es la historia de los orígenes de la joven Lily.

      Elio es un bionauta, una raza extraterreste estéticamente muy parecida a la humana. Ha aterrizado en la tierra después de un viaje que ha durado generaciones, donde los bionautas están buscando su nuevo hogar. Al analizar los personajes hablaré bastante más de Elio, pero tengo que decir aquí que su empatía logra que nos creamos todo lo que cuenta a Lily.

      Los bionautas llegaron a la tierra y, como dice en la sinopsis, el 99,99% de la población mundial murió. Esto hace que la tierra ya no se parezca en nada a la que conocemos nosotros, y suele ser el punto donde algunas novelas comienzan a chirriar. Pero Cristina consigue la credibilidad del hecho por el que muere tanta gente, y esto es solo uno de los detonantes para entender la relación entre humanos y bionautas.

      Estos seres humanoides (aunque más que humanoide habría que decir estéticamente humanos) vivían en unas unidades navegadoras con las que surcaban el universo. La autora nos explica muy bien su funcionamiento interno, su lógica, sus ciclos vitales (con unos nacimientos y muertes muy asépticos que encajan a la perfección con su mentalidad) y todo logra que suene perfectamente viable, sin buscar grandes golpes de efecto.

      Los bionautas se comunican a través de un mecanismo muy especial, llamado neurotema. Es una especie de mente colmena donde cualquiera puede conectarse y conocer lo que piensa o dicen los demás. No existe el secreto entre ellos, porque no es necesario. Todos trabajan por la supervivencia de la especie, y es apasionante entender cómo todos se conectan para ver y entender las interacciones de Elio con los humanos. Es uno de esos detalles de una novela que si no está muy bien estructurado y no se actúa con lógica, puede sonar a forzado, pero la autora lo integra a la perfección en la historia, ya que logras entender que es el sistema de comunicación ideal para una cultura como la suya.

      Otro aspecto que me fascina es la materia inteligente. Es una especie de supermateria que sirve para todo. Para dar forma a naves, para dar energía, para curar,… Los bionautas han logrado sistemas para aprovechar cualquier cosa para convertirlo en materia inteligente. Esta materia está en relación directa con el anteriormente mencionado neurotema, ya que solo con tocarla te puedes conectar a él, aunque seas humano. Incluso los cuerpos de los muertos sirve para eso. Así, uno de los aspectos más curioso de los bionautas es que ellos no nacen y mueren, se puede decir que se “fabrican” y se reciclan.

      La materia inteligente podría parecer un invento que la autora podría utilizar para atajar cualquier problema de lógica de la novela. Pero no es así, tiene toda la lógica en el mundo bionauta. Es la manera perfecta para que todo pueda reutilizarse, algo muy importante para una sociedad encerrada en unidades navegadoras.

      Estas son unas pequeñas pinceladas de un mundo muy bien estructurado, lógico y coherente que Cristina Jurado ha moldeado para este libro. Pero hay otro mundo que, si bien este es maravilloso, es aún más intenso y rico: el mundo de los sentimientos. Cristina nos sirve un gran mundo exterior para hablarnos de un aún más rico mundo interior, lleno de sentimientos y de aprendizaje entre distintos.

Portada de Bionautas

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CONSTRUCCIÓN DE LOS PERSONAJES:

        En Bionautas hay dos grandes protagonistas. Por un lado tenemos a Elio, el bionauta que nos narra toda la historia, y por otro tenemos a Lily, la joven adolescente para la que Elio está realizando su grabación. Junto a ellos hay otros dos personajes que querría destacar:

  • Elio: Cómo he comentado, es el gran protagonista de la historia. Decide realizar una grabación para poder explicarle a Lily sus orígenes y que entienda todo lo que le está ocurriendo (que lógicamente no desvelaré). Es un bionauta que ha llegado a la tierra junto a los demás de su raza, pero que desde el principio muestra una caracter muy especial. Es un ser muy empático, algo muy chocante en una raza que se mueve en la lógica y en lo útil. Eso hace que su relación con los humanos sea muy directa, en especial con Padre y Madre (que luego analizaré). Cristina logra a la perfección meterse en la piel de este bionauta, y logra que entendamos ambos mundos a la perfección. Por un lado nos explica la sociedad bionauta por las vivencias de Elio en su pasado, pero sobretodo nos muestra cómo él entiende a los humanos. Es apasionante su proceso de aprendizaje y adaptación a la compañía de estos dos humanos, hasta el punto de montar una verdadera familia. Creo que es uno de los personajes que he leído últimamente que mejor está estructurado en la mente de la autora, ya que pese a que está escrito como un diario, no ves a Cristina por ninguna parte. Me encanta cómo Elio analiza lo que supone el amor, y lo entiende de una manera mucho más abierta y lógica que muchos humanos. Me apasiona esta visión de las relaciones personales, y de lo que supone querer a alguien.
  • Lily: Aunque es la otra gran protagonista de la historia, lo es casi por omisión. Elio le cuenta toda su historia para que conoza sus orígenes y para que entienda el entorno tan especial en el que ha venido al mundo. Cristina logra en dos páginas dibujar los esbozos de una joven inquieta y llena de preguntas, y el libro es una gran respuesta a estas. Además, por la especial relación entre Elio y Lily, pese a seguir un orden más o menos cronológico de los hechos, no deja de darnos continuamente unas pinceladas sobre ella y su realidad. Con los ejemplos que utiliza para que ella entienda su realidad, Elio logra que nosotros entendamos también dicha situación. Es una manera muy inteligente de adentrarnos en el universo de Bionautas.
  • Padre: Su nombre real es Hugo, aunque prácticamente durante todo el libro lo nombra como Padre. Es, junto a Madre, el núcleo de la familia (al menos por el lado humano). Me gusta que, aunque nos deja cierta información sobre la vida de Padre antes de la llegada de los bionautas, Cristina se centra en su vida tras conocer a Elio. Lo que ha ocurrido con la llegada de estos seres del espacio es tan fuerte, que casi no importa lo que ocurría antes. Aunque, con total acierto, la autora nos muestra heridas que su pasado Ha dejado en la personalidad de Padre. Es el punto de origen de la relación de Elio con los humanos, y alguien que ayuda mucho a la normalidad de toda esta revolución social. Es un personaje muy humano, con sus silencios y sus dolores, pero también con su corazón y con su bondad. Me encanta cómo la autora ha construido el triángulo amoroso entre los tres, pero saltándose (para mi alegría) los convencionalismos de dos hombres luchando por el amor de una mujer. Es mucho más que eso, y ese es otro gran acierto de la novela, su concepción del amor como algo absoluto.
  • Madre: Si estuvieramos hablando de una novela convencional con trasfondo amoroso, Madre debería ser el vértice de este triángulo. Pero no es así, es mucho más que eso. Es una mujer dolida, sufrida, y que desde el principio Cristina nos deja claro que algo ha pasado, ya que falta en la vida de Lily, y esa es una de las claves que quiere contarle Elio. Me gusta mucho como la autora ha desarrollado este personaje y cómo evoluciona a lo largo de la historia. Si hay algún personaje herido, es Madre. Se siente traicionada más de una vez, por distintos hechos del presente y el pasado, y su manera de actuar es muy coherente con este dolor. Pasa por distintas fases con cada personaje que hace que la entendamos mucho más. Es de un realismo crudo, ya que creo que la autora da en el clavo en cada evolución de Madre. Sus relaciones con Elio, con Padre, su maternidad, su desaparición (y hasta aquí contaré), todo es lógico, sincero y hasta doloroso. Pero es que una sociedad como la narrada en Bionautas tiene que estar plagada de personas buscando su hueco y destrozadas por dentro.

      Aparecen más personajes en la historia, pero estos son sin duda los protagonistas. Sus interrelaciones, sus enfados, miedos, pasiones y hasta odios, son las claves de esta novela. Y todos esos sentimientos pasados por el filtro de Elio, que aun siendo muy empático, no puede entender del todo las reacciones de los humanos. Y, justo gracias a estos análisis de conducta para entender lo que ocurre alrededor, hace que nosotros como lectores entendamos mucho más lo que está ocurriendo a cada momento. Ya me gustaría que muchos humanos de hoy en día tuvieran la empatía y la capacidad de análisis y la sensibilidad de Elio. El mundo sería mucho mejor.

OPINIÓN:

      Una vez analizados el Worldbuilding y la construcción de sus personajes, es el momento de empezar con la crítica de esta gran novela de ciencia ficción de Cristina Jurado. Si has llegado hasta este punto de la reseña, no creo que te sorprenda si te digo que esta novela me ha encantado.

      Cuando empecé el libro, su estructura mellamó mucho la atención. Escribir un libro de más de 200 páginas diseñado como una especie de diario narrado para una adolescente me daba algo de miedo. Pero tengo que decir que una vez acabado, considero que es sin duda la mejor estructura que podría haber eligido Cristina. Le dota a la narración de una sensibilidad y una cercanía que difícilmente podría haber logrado de otra manera. Se agradece que haya autores que se salten los formalismos reinantes y se lancen a buscar nuevas formas de introducir al lector a su mundo.

      Uno de los puntos más difíciles era lograr que Elio resultara creíble, ya que todo el peso de la narración recae en sus espaldas. Y no puede resultar más creíble. Estoy muy de acuerdo con el prólogo de Teresa P. Mira de Echeverría: Entre Elio y Ella (la de los muchos nombres) nos encontramos nosotros; aprendiendo, asombrándonos, escuchando y, de vez en cuando, lanzando una pregunta que coincide felizmente cpn la de los personajes. Entonces sonreímos, porque tenemos la seguridad de que ya somos parte de la historia. No se puede describir mejor esa sensación.

     Pero otro punto que hay que subrayar es la naturalidad con la que está escrita Bionautas. Lo lees y te crees que podría ser la transcripción de la grabación. Hay pequeños saltos en el tiempo para puntualizar algo, expresiones que denotan esa naturalidad que destaco, y la continua sensación de que esta grabación está hecha con todo el amor que un padre (o uno de los padres) puede proyectar hacia su hija.

      La historia es muy original, ya que nos permite ver cómo Elio nos analiza. Tenemos gestos, costumbres o reacciones que nosotros vemos como naturales, pero que pueden chocar mucho a alguien de otra raza. Me fascinan las partes en las que Elio analiza a Padre y Madre cuando discuten, pero también cuando se aman. Bionautas, dentro de la dureza de la historia y las trabas que pueden encontrarse los protagonistas, es un canto al amor. O mejor dicho, es un canto a los distintos amores. Que afloren tan puros esos sentimientos en Elio es todo un logro que ha conseguido la autora, teniendo en cuenta los condicionantes con los que se encuentrean.

      Quiero destacar también un aspecto que me fascina de Cristina, la facilidad con la que crea arte con las palabras. Empiecé a leerla, y llené hojas de frases, de descripciones que ella hace y que suenan a poesía. Solo alguien con la sensibilidad y el manejo de las palabras que tiene Cristina Jurado puede crear toda una oda a las sensaciones que se tienen al comer una fruta por primera vez. Tanto en forma como en fondo, Bionautas es un master de literatura.

      Pero no pienses que es una novela cómoda, romántica (no puedo evitar pensar en el hombre “visionario” que dijo a Cristina, según me confesó en su entrevista, que dejara el género y que se pasara a las novelas románticas). Es una novela con pasajes duros, con descripciones de miles de cuerpos desperdigados por todos lados. Esa facilidad para pasar de la belleza al horror de Cristina ya me atrapó en Clorofilia, y me ha acabado de enamorar en Bionautas.

      Se trata de una radiografía del ser humano muy precisa, casi quirúrjica, a la que ayuda la mente empática pero muy clara de Elio. Hay un pasaje en el que habla de lo que sienten los animales al ver su reflejo en el agua, y lo que sentimos los humanos, que da para todo un tratado de filosofía. También describe cómo, tras el caos, los humanos tendemos a organizarnos en estructuras políticas y sociales arcaicas fruto del miedo. Teniendo en cuenta los tiempos que vivimos ahora, tiene unas cuantas lecciones de vida imprescindibles.

      En resumen, si con Clorofilia Cristina Jurado consiguió sorprenderme y apabullarme, con Bionautas ha terminado de convencerme de que es una autora imprescindible. Domina el qué y el cómo. Se nota que trabaja mucho las historias, pero de igual manera el cómo narrarlas. No sobra nada, pero no por ello es una escritura aséptica, sino todo lo contrario. Es poesía hasta en lo más crudo. Es una delicia leerla.

TE GUSTARÁ BIONAUTAS SI…

  • Quieres leer una gran novela de ciencia ficción donde el contexto sirve para explicar a la perfección nuestros sentimientos más profundoas.
  • Te gustan las autoras que se preocupan tanto del fondo como de la forma. Una gran historia escrita de maravilla.
  • Eres un lector de los que te gusta leer textos con una estructura diferente y arriesgada, pero considero que es la perfecta para contar esta historia.
  • Buscas disfrutar con una autora que es capaz de crear arte literario hasta contando las sensaciones al comer una naranja.
  • Quieres leer un libro que te intruduce en una sociedad muy diferente a la nuestra, pero que resulta muy creíble.
  • Aunque no seas un lector acostumbrado a la ciencia ficción buscas un buen libro, Bionautas puede ser el libro perfecto para que te lances a este género apasionante.
  • Deseas leer a una autora muy especial, con una poesía en sus textos que la sitúan en un lugar muy destacado de las letras españolas.
  • Disfrutas leyendo una novela de ciencia ficción que te engancha sin remedio, donde están todos los ingredientes del género al servicio de una historia que llega al corazón.
  • En definitiva: si te gustan los libros de ciencia ficción y los libros arriesgados pero muy bien escritos, Bionautas es tu libro.

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