Sobre estas piedras construirás tu templo

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Sobre estas piedras construirás tu templo

        Las grandes puertas del palacio se abren y ante mí puedo ver la plaza abarrotada. Un estrecho camino es lo único que se puede ver entre tanta gente. Ese camino une el palacio y el templo. Respiro profundo y comienzo a andar. Todas las miradas de la gente se sitúan en mí. Mis pies descalzos notan la fría piedra pulida de la plaza. Tras avanzar unos quince metros escucho un fuerte golpe y miro para atrás. Han cerrado las puertas del palacio, el que ha sido mi hogar los dos últimos años, mientras me preparaba para el día de hoy. Miro la larga cola que tiene mi túnica. Comienza a poblarse de flores rojas que lanzan mis vecinos, como marca la tradición desde hace siglos. Avanzo firme y orgulloso, mirando el templo. Es un precioso edificio de madera, y en la entrada principal 457 rostros tallados me observan, mis antecesores. Por las puertas abiertas sale una lámina de agua que cae como una pequeña cascada por los escalones que elevan el templo en medio de la plaza. Subo los escalones mojando mis pies en el fresco líquido, y me encamino a la entrada. Antes de cruzar la puerta, miro por última vez a la plaza. Todos aguardan expectantes.

        Al adentrarme en el templo, cientos de ojos me miran con orgullo. Son los principales del pueblo, junto con los grandes miembros de la Orden. Cientos de rayos de sol atraviesan el templo elíptico, y al fondo puedo ver la Gran Cascada. Comienzo a avanzar con mis pies metidos en el pequeño río que fluye hasta el exterior mientras pienso en el pasado. Cuenta la leyenda que un terrible incendio estuvo a punto de calcinar el templo cuando estaba construyéndose siglos atrás. El río estaba bastante alejado del templo, con lo que no iban a poder apagarlo a tiempo. Pero el cielo se nubló y un gran rayo atravesó el cielo, cruzó los muros de madera y se estampó contra la roca que coronaba el fondo del templo, de donde surgió una imponente cascada de agua. Los trabajadores pudieron usar ese agua para apagar el incendio, y desde entonces el agua fluye sin cesar. Miré al lateral, donde un agujero aún recuerda el punto donde el rayo calcinó la madera para hacer brotar el agua. Sigo adelante, atravieso el templo, y me sitúo justo frente a la Gran Cascada. Unas pequeñas lágrimas cruzan mis mejillas, prueba del orgullo de ser el elegido. Me giro y dejo caer la túnica, mostrando mi desnudo cuerpo a los presentes. Me adentro en las aguas que me llegan casi hasta la cintura, me meto bajo la Gran Cascada, y me giro al llegar a las dos afiladas rocas que marcan el lugar donde el rayo penetro al interior de la tierra. El momento cumbre ha llegado. Con un movimiento firme rasgo mis muñecas, y la sangre comienza a brotar. El agua comienza a teñirse de rojo. Me mantengo firme, pese a que noto que las fuerzas comienzan a abandonarme. Soy muy consciente de la importancia del momento. Cada diez años un habitante del pueblo debe realizar este sacrificio para que nuestro Dios siga protegiéndonos, o un gran fuego arrasará las cosechas. Caigo de rodillas, pero sigo con mi mirada firme. Dicen los sabios que si la sangre llega hasta el exterior antes de que el sacrificio finalice, las cosechas serán especialmente abundantes. Una breve sonrisa se plasma en mi cara cuando veo el agua rojiza bañarse de luz en el exterior del templo. Va a ser un buen año, ya puedo morir en paz.

        Saludos Constructor@s. Los templos y la adoración a los distintos dioses ha sido una piedra angular de la historia. Muchas deidades han habitado, y siguen habitando nuestro mundo, y los templos suelen ser el lugar donde se les rinde culto, se habla con ellos, se les piden favores o se les hacen ofrendas. En este artículo pretendo daros unas breves claves para que el templo que construyáis en vuestro Worldbuilding tenga unos cimientos estables que hagan que toda vuestra historia se sostenga. Piedra a piedra se construye desde un pequeño templo hasta la más grande de las catedrales:

– Primera Piedra: Tipo de Religión:

        La religión marca de una manera muy específica el tipo de templo que queremos construir. No es lo mismo un templo de una religión monoteísta que de una religión politeísta. Cuando se trata de una religión monoteísta, todos los templos se dedican al mismo dios. Las iglesias Cristianas por ejemplo, suelen estar dedicadas a una virgen,… pero todas ellas sirven para honrar a un mismo dios. Pero en las religiones politeístas cada templo estaría dedicado a un dios distinto, dependiendo de la función que quiera darse al templo o quien se supone que es el protector del lugar. Si tienes una religión politeísta, trata que el carácter del Dios se vea en la presencia del templo. No debería ser igual un templo a una Diosa de la Guerra, que a una Protectora de la Naturaleza, o a otro templo dedicado a la Diosa de la Belleza.

        Otra característica que marca la forma y el estilo del templo sería el tipo de culto. Si hablamos de un culto cerrado solo a los curas, sacerdotes,… los templos estarían mas centrados en el Dios, y no habría mucho espacio. Pero si hablamos de cultos abiertos al pueblo, hay que imaginar grandes espacios para las celebraciones. Un lugar cerrado al culto como un monasterio puede ser un lugar perfecto para ambientar tu mundo. No podemos olvidar en este punto la gran obra de Umberto Eco, En el nombre de la Rosa. Ese ambiente cerrado, en principio pensado para el trabajo y la oración, puede convertirse en un ambiente muy opresivo si algo trastoca la paz del lugar. Aprovechad las características de vuestro templo para dar un plus a vuestra historia, puede ser un espacio muy sugestivo para el lector.

– Segunda Piedra: Simbolismos:

        En todos los templos el simbolismo tiene un peso muy importante. Muchas veces suelen estar plagados de estatuas, relieves, símbolos,… Dichos símbolos pueden ser entendibles para todo el mundo, o solo para los eruditos en la religión, o sus estudiosos. No hay que recordar la cantidad de novelas que giran en torno a mensajes ocultos situados en templos de toda índole.

        Las estatuas y los símbolos pueden ser simple decoración, o contar la historia del lugar. En las iglesias católicas, los pórticos, capiteles,… estaban plagados de figuras talladas representando distintos pasajes de la biblia. Hay que tener en cuenta que la población que acudía a aquellos templos era mayoritariamente analfabeta, y era la manera de explicar el libro sagrado de una manera completamente visual. Este tipo de relieves pueden servir perfectamente en vuestra novela como hilo narrativo a la hora de hacer un flashback y contar el origen del templo o de la religión.

         Una recomendación muy personal sería que no tuvierais miedo a introducir la naturaleza en el templo. Partiendo por ejemplo de los cuatro elementos más clásicos (fuego, tierra, agua y aire) podemos jugar con unos simbolismos que enriquecerán el lugar. Pero no sólo eso, se pueden introducir la naturaleza en sí, tanto de manera física (jardines, vegetación,incluso animales) como de manera simbólica. En la Sagrada Familia de Gaudí, podemos encontrar figuras representando caracoles, tortugas, lagartos, vides con sus uvas,… y le aportan al templo una presencia única y muy especial. Incluso el interior del templo puede entenderse como un inmenso bosque. Todo ello hace de la Sagrada Familia uno de los templos más visitados y admirados del mundo. Si en nuestro mundo funciona, no hay por qué no probarlo en el vuestro. 

– Tercera piedra: Los materiales:

        Uno de los elementos que marcará la construcción de vuestro templo será el material escogido para hacerlo. Puede que parezca una tontería, pero cada material tiene su presencia y su personalidad, y al lector le evocarás recuerdos de lugares similares en los que haya estado.

        El material mas usado suele ser la piedra. Cuando imaginamos un templo, visto los que conocemos en nuestro entorno, suele estar hecho de piedra. Pero antes de seguir una pequeña aclaración. La imagen que tenemos de los templos clásicos y muchas iglesias están muy desvirtuados por el paso del tiempo y la mala documentación en películas y series. Si pregunto a cualquiera de vosotros cual es la imagen de un templo griego clásico como el Partenon de Atenas, viene a vuestra mente un templo blanco, marmóleo, casi impoluto. Pero en realidad tenía una decoración muy colorida, como puedes observar en la recreación de la foto. Lo mismo nos ocurriría con muchas iglesias. Una de las partes mas interesante de la restauración de la catedral de Santa María de Vitoria ha sido el estudio y la recreación de los colores originales del pórtico. Cada vez en más iglesias están tratando de recuperar los colores originales mediante estudios, demostrando que la imagen que tenemos de iglesias completamente marrones no es más que el fruto del tiempo quitando los ricos colores de la piedra. En vuestra mano está si queréis usar el imaginario popular del uso de la piedra en los templos, o tratar de revestirla con vivos colores.

        Pero que la piedra sea el material más utilizado no quiere decir que deba ser el único que uséis en vuestro templo. Si estamos hablando de una sociedad completamente idustrializada, donde el metal es la piedra angular de la sociedad, ¿por qué no erigir grandes templos metálicos? Incluso podrían tener enormes piezas móviles, como un gran artefacto. ¿No os parece una imagen muy potente y atractiva? O si en vuestra novela hay un templo dedicado al dios del viento, ¿por qué no usar grandes telas que den movilidad al templo y den una imagen de ligereza? El límite está en vuestra imaginación.

– Cuarta piedra: La luz:

        La búsqueda de la luz ha sido uno de los mayores retos al que se enfrentaron antiguamente los constructores de templos. Solían ser templos muy pesados, y eso no permitía abrir grandes agujeros por donde entrara la luz. Pero la luz era necesaria. No solo por la necesidad de ver en el interior, sino porque simbolizaba la pureza, la ligereza y el poder divino. Si vemos la evolución de las primeras iglesias románicas a las grandes catedrales góticas, el cambio es impresionante. De templos oscuros, pequeños, pesados, pasamos a grandes naves ligeras con vidrieras que dan un color y una vida al interior impresionantes. Este uso de la luz está muy unido a la divinidad.

        Pero no quiere decir que vuestros templos tengan que ser luminosos, grandes, impresionantes. Puede ser un pequeño templo oscuro o una gruta. La luz da cierta teatralización al lugar, pero lo mismo ocurre con la falta de ella. Os recomiendo que juguéis con la luz en vuestro espacio, para incrementar las sensaciones del lector. Puede que os parezca un pequeño detalle sin importancia, pero un momento dramático dentro de un espacio cerrado, oscuro, casi claustrofóbico, mejora la narración del pasaje. Seguramente esta obsesión con la luz viene de mi educación de Arquitecto, pero es un elemento que en un templo adquiere gran importancia. 

– Quinta piedra: Los límites del Worldbuilding:

        Para finalizar, puede que se os venga una pregunta a la cabeza ¿hasta donde puedo jugar con el Worldbuilding de mi templo? La respuesta es sencilla, hasta donde queráis. El límite lo pone cada escritor. Solo hago una recomendación: Tiene que ir en concordancia con el texto. Si estáis escribiendo una novela donde la acción esta por encima de la narración detallada, no tiene mucho sentido pararnos a describir los frisos de nuestro templo (a no ser que tenga una clave para la historia). Pero, eso sí, tiene que ser un templo que se sostenga. Si se nos va la mano con un templo onírico, puede que nuestro lector no llegue a imaginar lo que tratamos de contar. Por ello, es muy recomendable usar elementos de templos de distintas religiones que tenemos en nuestro mundo como base para nuestro templo imaginario. Como he dicho antes, cada religión tiene sus características, y ocurre lo mismo con sus templos. En un pequeño resumen de religiones y templos podríamos decir lo siguiente:

  • Templos cristianos: Las características principales podrían ser su forma de cruz, la posición del altar, las figuras que pueblan tanto el exterior como el interior, la presencia de campanarios coronando las iglesias, la evolución hacia la luz y las vidrieras, su presencia en los puntos mas importantes de los pueblos,… Se trata de los templos más comunes de nuestro entorno, con lo que tomando de base una iglesia cristiana para construir vuestro templo, será más fácil para el lector familiarizarse con el lugar que le presentemos.
  • Mezquitas: Se trata de un tipo de templo que pese a no encontrar tantos en nuestro entorno podemos visualizarlo fácil. Los altos minaretes serían la característica más común de este tipo de templo. Desde ellos se hace el llamamiento al rezo. Si en vuestro templo el sacerdote tiene que hablar a una gran masa de gente, puede que una construcción como un minarete pueda ser muy útil. Otra característica que me fascina de las mezquitas es el uso del agua. Las fuentes que pueden encontrarse en los patios de acceso para purificarse antes de entrar al templo tienen una gran fuerza visual, incluso sonora. El agua como elemento purificador puede ser muy interesante para vuestro templo.
  • Templos sintoístas: Escribo sobre estos templos para traer también una visión mas oriental de un templo. Lo más característico de un templo Sintoísta para un neófito como yo sería el Torii o la entrada al santuario. Tienen una poética visual muy potente. Los elementos naturales como la piedra, el bambú, la madera o el agua tienen gran peso en el lugar, así como el papel blanco como símbolo de la pureza. En el interior encontraríamos un objeto sagrado donde el Kami o la deidad se haría presente. También hay salas de ofrendas, salas de tesoros. Os recomiendo que hagáis un breve análisis de los templos orientales, son una fuente inagotable de imágenes inspiradoras. 

        Como última imagen quiero traerte una pequeña capilla del arquitecto japones Tadao Ando. ¿Se os ocurre mejor espacio y mejor lugar para meditar, reflexionar y rezar? Como puedes ver, se sale de lo que consideramos templo en nuestro imaginario, pero en cuanto vemos la imagen sentimos la paz del lugar.

      En resumen. Podríamos diseñar un templo de un material que nos resulte evocador, con presencia de agua como elemento purificador, con un espacio para el culto, con elementos naturales que hacen el espacio más acogedor,… Ese sería justo el templo que ideé yo para el templo que da entrada a este artículo. 

        Espero que os haya gustado el artículo y os sirva de ayuda para crear vuestros propios templos. Si tú has construido alguno, déjalo en el comentario, y de esa manera todos los Constructores podremos visitarlo. Un gran saludo, no dudes en suscribirte al blog si te interesa seguir profundizando en la Construcción de Mundos.

        Hasta pronto.  

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By |2018-01-05T09:14:00+00:00julio 27th, 2017|La Construcción de mundos|0 Comments

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