El diván de los personajes

//El diván de los personajes

El diván de los personajes

—Buenos días Señorita Igartua.

—Buenos días doctor —me contesta la joven al entrar en la habitación—.

—No me llame doctor. Soy psicólogo, no psiquiatra. Y no me trate de usted, que debemos tener la misma edad. Siéntese cómoda y cuénteme lo que le ha traído aquí.

— De acuerdo, pero tú tampoco me hables de usted. Verás, siento que poco a poco estoy cayendo en la locura. Comienzo a mezclar sueños y realidad. Me encuentro atrapada en un bucle del que no puedo salir, y me está afectando mucho.

— No te preocupes, supongo que al venir aquí ya sabrás que soy especialista en interpretación de sueños. Los sueños son una proyección del mundo exterior en nuestra mente. Muchas veces usamos los sueños para poder enfrentarnos a cosas que en la vida real no somos capaces de afrontar. Cuéntame todo desde el principio.

—La historia es larga y difícil de resumir, pero trataré de hacerlo. Hace unas semanas que tengo unos sueños terribles. Me encuentro en una especie de ciudad antigua, llena de templos. Hace un día precioso. Unos enormes barcos de vela se adentran por los canales que rodean la ciudad. Pero de pronto, la tierra comienza a temblar. La gente grita, corre sin rumbo, mientras que los edificios comienzan a derrumbarse. La mayoría me miran a mí buscando ayuda, por lo que supongo que soy alguien importante del lugar. Subo una gran escalinata, y al mirar al horizonte veo que una gigantesca ola se acerca. Trato de mantener la calma, y me concentro. Noto una enorme energía recorriendo mi cuerpo y cuando la ola está a punto de llegar, de mi cuerpo surge una gran llamarada de fuego, y la lanzo para tratar de pararla. Pero la ola no frena y engulle toda la ciudad.

—Por lo que me estás contando no hay nada extraño en tu sueño. Solemos soñar que tenemos poderes, para afrontar problemas de la vida real que parece que nos superan.

— Pero mi problema es mayor —responde Nurya con angustia—. Hasta esta noche el sueño se repetía una y otra vez, y me despertaba bañada en sudor. Pero esta noche ha sido diferente. El comienzo del sueño ha sido el mismo, la ola se acercaba. Pero esta noche he podido concentrarme más, y he lanzado tanto fuego a través de mi piel que estaba logrando parar la ola, cuando me he despertado. Y al abrir los ojos, he descubierto que toda mi habitación estaba en llamas.

        Saludos y bienvenid@ a El Constructor de Mundos. En el artículo de hoy voy a hablarte de construcción de personajes, y de unos trucos que uso yo para darles forma y tratar de darles verosimilitud. El relato que acabas de leer sería la aplicación con la protagonista de mi primera novela de la técnica que voy a explicarte a continuación.

        Uno de los puntos más importantes antes de empezar a escribir una novela, es tener claros tus personajes principales. Ellos son los que nos van a adentrar en la historia, y si no están bien construidos, es muy difícil que el resultado sea el deseado. Es un tema que me ha preocupado siempre, y sobre el que más artículos he leído. Considero que los personajes son uno de los pilares más importantes del Worldbuilding, y hay que darle a su construcción la importancia y el tiempo que merecen. Existen infinidad de técnicas y de consejos para dar forma a un personaje. Pero uno de los aspectos más importantes es que tienes que conocer perfectamente a tus personajes, tanto física como psicológicamente. Tienes que tener en cuenta que tu lector va a meterse en la historia a través de ellos, y si no son creíbles y coherentes, no lograrás que el lector conecte con la historia. Para conocerlos bien llena fichas con sus datos, ponles cara (ya sea usando fotos reales como dibujándolos), piensa en su pasado (tu personaje no ha surgido de la nada, tiene una vida anterior a tu novela), piensa en su evolución a través de la historia que narra tu libro,…

        Como puedes ver, hay mucho trabajo que hacer en la Construcción de los Personajes. Y ahora es el momento en el que te explico una de las técnicas que uso yo para tratar de darles esa verosimilitud que te comentaba. Les hago terapia. Al empezar a escribir hablaba con ellos, trataba de meterme en su piel, los analizaba, buscaba sus motivaciones. Y poco a poco, leyendo sobre el tema, me di cuenta que en la vida tenemos a personas que podrían hacer ese papel: Los psicólogos. Al ir al psicólogo tratas de abrirte en canal, explicar lo que te ocurre, tus preocupaciones. Estas en un punto conflictivo de tu vida (como normalmente suele ocurrir en las novelas) y acudes en busca de consejo y ayuda. Pues eso mismo trato de hacer con mis personajes, y considero que es una técnica divertida y que a su vez da sus frutos. Me meto en el papel de un psicólogo, Y juego con las técnicas que podría usar para adentrarme en la mente de mis personajes y construirlos mejor. En general las “sesiones” suelo dividirlas en terapias individuales y de grupo.

Terapia individual:

         Para este tipo de terapia, imagino que el personaje en cuestión viene a verme. Lo primero que haría es rellenar una ficha describiéndole (la ficha del personaje), y veo la razón por la que me visita (que sería una de las claves de la novela). Es crucial que te metas en la piel del personaje y hables por su boca. Tienes que sentir lo que siente él, decir lo que piensa y lo que le preocupa. Busca en el pasado del personaje su personalidad, somos el resultado de las cicatrices de nuestra vida. Tienes que ser el personaje (y si habla alguna jerga, tiene unos latiguillos,… tienes que usarlos también aquí).

        Tu papel como psicólogo al principio, es recomendable que sea neutro. Que sea el personaje el que cuente la historia. Como puedes ver, con esta técnica se roza la esquizofrenia y la doble personalidad (pero es muy divertida, te lo aseguro). Con lo que vas sacando irás construyendo el personaje (al final es una técnica más de Brainstorming, pero mediante el juego de roles es más amena).

        Pero esta técnica no es útil solo al principio de la novela, sino para seguir la evolución del personaje. Cada cierto tiempo me vuelvo a sentar con mis personajes y analizo su evolución a lo largo de la historia. Veo si el camino es coherente con su pasado y con su personalidad. Y en este punto sumo un punto aún más divertido al juego. Yo como psicólogo también tomo un partido y un rol:

  • Con el protagonista trato de tomar un rol positivo. Refuerzo sus valores positivos, y trato de ayudarlo en su camino a la resolución final. Veo los fallos que ha podido cometer a lo largo de la historia (vuelve la esquizofrenia, ya que sus fallos son mis fallos de escritor), y los mejoro para que llegue al final que quiero. Cada género tendrá sus claves en este tipo de “sesiones”, pero lo que buscas como escritor es llevar a tu personaje de la mano hasta el final que hayas diseñado.
  • Con el antagonista en cambio, tomo un rol malvado, destructivo. Son innumerables los personajes que en los que te puedes inspirar para tomar ese rol (por ejemplo, Meñique de Juego de Tronos). Me vuelvo un susurrador en su oído, y trato de arrastrarlo hacia la destrucción. Trato de oscurecerlo aún más. Pero por favor, ten en cuenta que tanto el bien como el mal tienen sus motivaciones. No hagas de tu malvado un cliché. Escarba en su pasado, busca las razones que le empujan a ser así, y úsalas para redondear el personaje. Verás como es muy divertido meterte en este papel maquiavélico, plasmando en papel tu lado mas oscuro (que no lo neguemos, todos tenemos nuestro lado sombrío). 

Terapia en grupo:

        Y en este punto es cuando este juego esquizofrénico llega a su culmen. Es una técnica que estoy usando ahora en mi novela, y estoy muy contento con los frutos que me está dando. Partiendo de las terapias individuales, siento a varios personajes para una sesión en grupo. Lo estoy haciendo en momentos claves de la novela, cuando llego a un punto de inflexión. Pero también me esta sirviendo para introducir subtramas que enriquezcan la trama principal. Yo decido los personajes que quiero sentar en cada momento, y la razón para hacerlo. Puede ser un simple cara a cara entre dos, o introducir a varios. Conviene recordar que tienes que meterte en el papel de cada personaje (si no estás loco ya, tranquilo que lo estarás) y hablar por su boca. 

       También es una técnica que he usado ante algún bloqueo en la trama. Cuando me encuentro en un callejón sin salida, trato de meterme en sus cabezas y buscar una solución. Hay veces que no consigues encontrar la salida y tienes que volver atrás, pero al menos te habrá servido para profundizar en la construcción de tu personaje.

        En esta técnica yo como escritor trato de quedarme en un segundo plano. Planteo el problema, o la idea principal, y trato de dejarme llevar por los personajes. Es muy enriquecedor imaginar las interacciones entre ellos, incluso que puedan decirse de todo a la cara. Juntar, por ejemplo, al protagonista y al antagonista puede servir para reforzar el papel de ambos e ir preparando el cara a cara cuando vaya a ocurrir en la novela.

        Y hasta aquí el artículo sobre esta técnica de construcción de personajes. Te animo a que la pruebes, verás que aparte de ser muy divertida, sirve para conocer mejor a los personajes y sus reacciones ante distintas situaciones.

         ¿Cómo construyes tus personajes? ¿Tienes alguna técnica especial? Compártela con todos nosotros y así entre todos podremos mejorar nuestro Worldbuilding. 

         Si te gusta el blog, no dudes en suscribirte.

        Un fuerte abrazo, y espero que volvamos a coincidir en El Constructor de Mundos.

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By | 2018-02-05T16:06:50+00:00 agosto 17th, 2017|La Construcción de mundos|6 Comments

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6 Comments

  1. Luisa García 18 agosto, 2017 at 17:03 - Reply

    Una buena forma de conocerlos. Yo pasó directamente a entrevistarlos en una cafetería, en carne y hueso, jaja. Tienes razón el lo que sí un personaje no está bien desarrollado no llegará a buen término la historia. Ellos lo son casi todo. Muchas gracias por tu aporte. Saludos

    • A.P.Berra 20 agosto, 2017 at 16:06 - Reply

      Saludos Luisa
      Gracias por pasarte de nuevo por el blog. Soy un gran defensor de los personajes bien construídos y con profundo trasfondo. Lo de la entrevista es muy parecido sí, simplemente pensé lo de hacerles terapia porque en los géneros que trabajo le doy mucha importancia a la psicología del personaje.
      Un gran abrazo y hasta pronto.

  2. Celia Arias 19 agosto, 2017 at 12:30 - Reply

    ¡Me encanta! Yo utilizo algo parecido. Digo: “voy a tomarme un café con…” Me imagino que voy a una cafetería y me siento frente al personaje. Entonces le hago muchas preguntas. Lo más divertido es que ellos responden con total sinceridad jajaja. Me resulta un método tan bueno, que incluso se me ocurrió crear una guía con una serie de preguntas: https://goo.gl/emmhXW Me apunto el tuyo para añadirlo a este y ¡lo de la terapia grupal es genial!

    • A.P.Berra 20 agosto, 2017 at 16:09 - Reply

      Saludos Celia.
      Gracias por pasarle por El Constructor de Mundos. Me parece muy interesante tu guía. Ya me la he descargado y la sumaré a mis técninas para construir personajes. Y en cuanto a la sinceridad, a veces es divertido que el personaje nos mienta, como lo haría en la vida real jejejeje.
      Un fuerte abrazo y gracias por la guía.

  3. David Orell 23 agosto, 2017 at 10:44 - Reply

    Construir bien a los personajes es clave para la construcción de la novela. Eso lo aprendí con mi novela corta. ¡Menuda experiencia! Gracias a esa tortura, ahora sé lo que no debo hacer :P

    Buen artículo, Aritz!

    • A.P.Berra 24 agosto, 2017 at 08:35 - Reply

      Gracias por pasarte por el blog David. La verdad es que la mejor forma de aprender es de los errores propios. Lo importante es seguir intentándolo, ser autocríticos y no desesperarnos. Aún nos quedan muchos errores por cometer, pero esa es una de las claves de la escritura: la constante mejoría. Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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