En la Alta Edad de los Hombres, uno de los últimos reyes de los enanos murió. Su nombre era Eulín. Como falleció siendo muy anciano, tuvo toda la vida para prepararse para el mas allá. Mandó a sus mejores escribas que le redactaran un libro muy especial, donde poder poner sus conocimientos de cara a la vida eterna. A los cinco días de su muerte despertó en el Submundo, con el libro en sus manos. Seres de las tinieblas lo atacaron sin descanso, pero leyendo los conjuros escritos por sus escribas, logró encontrar el camino en medio de la oscuridad. Vagó por túneles eternos durante meses, hasta llegar al Palacio Central. Entró y se encontró con una puerta enorme flanqueada por las figuras de piedra de dos trolls. Cuando observaba las horribles esculturas, el primero de los 42 grandes reyes de los enanos se le presentó. Le preguntó si había robado alguna vez los tesoros de un enano. Abriendo su libro supo responder con las palabras exactas para poder pasar a la siguiente estancia, ya que de lo contrario, las figuras de piedra lo habrían descuartizado. Y así, estancia tras estancia, fue pasando por los 42 grandes reyes, hasta que tras abrir la última puerta se presentó en la Gran Sala del Trono. Allí le esperaba Gúlbur, el padre rey de todos los Enanos, el mas importante y sabio. A su lado había una enorme balanza de oro. Uno de los platillos estaba vacío, y en el otro se encontraba la Reina Galionda, la mas justa y recta de todas. Gúlbur se acercó a Eulín y metiendo la mano en su pecho, sacó su corazón en la forma de una preciosa amatista tallada. Mientras colocaba la amatista en la balanza, le explicó que debía pesar exactamente lo mismo que la Reina, ni más ni menos. De lo contrario, el dragón Sarion emergería de las entrañas de la tierra y lo devoraría. Eulín miró con pánico los vaivenes de la balanza, hasta que vio que quedó completamente equilibrada. Gúlbur, con una sonrisa plena, le señaló una gran puerta de alabastro,  y tras abrirla pudo ver por fin el paraíso. La gran Gruta de Oro, donde le esperaba su amada, muerta años atrás.

        Esto que acabas de leer podría ser el pasaje de un libro de fantasía cualquiera. Si eres un amante de Egipto como yo lo habrás reconocido sin problema, pero si no es así, decirte que he escrito una versión de su conocido Libro de lo Muertos. Es un libro básico para entender el Egipto antiguo y su filosofía. Pero antes de adentrarnos en el mundo creado en ese libro (o libros, ya que no había dos iguales) me gustaría ponerte en el contexto adecuado para entender la importancia de dicho escrito.     

        El libro de los muertos y el Egipto de la época:

        Para entender el Libro de los Muertos, hay que retroceder en el tiempo cerca de 4.400 años, cuando en la pirámide de Unis se redactaron los primeros textos funerarios, denominados genéricamente los Textos de las Pirámides. Se trataban de textos tallados en las paredes del interior de la pirámide para ayudar al faraón en su camino hacia su lugar entre los dioses una vez fallecido. Años mas tarde, surgieron los Textos de los Sarcófagos. Se trataban de textos (y por primera vez ilustraciones) que se dibujaban en el interior de los sarcófagos, y aparte del faraón, comenzaron a utilizarse en ceremonias mortuorias de particulares con dinero. Se habla de la democratización del mas allá al no estar pensado únicamente para el faraón, pero es cierto que requería un estatus social y económico muy alto.

     Y así, alrededor del 1650 a.c, en Tebas, comenzó a desarrollarse el Libro de los Muertos. Se trataba de una serie de textos o conjuros, que se redactaban principalmente en papiro (aunque también se daba en las telas mortuorias,…) para ayudar al fallecido en su camino hacia el Campo de Juncos, el paraíso de los egipcios. Se han detectado hasta 192 conjuros distintos, aunque cada libro variaba en su composición, ya que se trataba de hacer específicamente uno para cada persona. Seguían siendo muy caros, pero poco a poco pudieron tener acceso a este tipo de escritos personas de distintos rangos (aparte del faraón y los mas adinerados, comenzaron a encargarlos por ejemplo escribas reales).

        El que mejor se conserva puede visitarse en el British Museum, y se conoce como el Papiro de Ani. Ani era un escriba real que trabajaba en el templo hacia el 1300 a.c. Llevaba la contabilidad del templo, y se cree que le preocupaba mucho la muerte y el mas allá (muchas veces se ha dicho que la cultura del Egipto antiguo era de muerte, pero sería mas exacto decir que era una cultura preocupada por la vida eterna). Es por eso que encargó que le escribieran el Libro de los Muertos, pese a su elevado precio, dado que se calcula que costaría el sueldo de medio año. En dicho escrito redactado en papiro, aparecen Ani y su esposa Tutu. Se trata de una serie de conjuros para que superen los distintos peligros que les esperaban tras la muerte, hasta llegar al paraíso (en el Egipto de la época las palabras escrito y conjuro podían intercambiarse, dado que se suponía que lo escrito tenía el poder de cobrar vida). Se sabe que Tutu murió antes que Ani, pero el Libro de los Muertos se colocó en la tumba de Ani (se supone que si en el texto redactado aparecía la pareja, pese a enterrarlo con el hombre, surtía efecto para ambos). Momificaron a Ani (se extraían los órganos y se depositaban en vasijas de cara al mas allá, salvo el corazón que se mantenía en su lugar y el cerebro que se licuaba y extraía por las fosas nasales), y le colocaron diversos amuletos que le servirían en la otra vida. Uno de los amuletos solía ser un escarabajo de piedra, como protección del corazón, lugar donde reside el alma y el ser. Otros amuletos, por ejemplo, serían una serie de pequeñas figuras de piedra imitando al propio Ani, de manera que cuando hubiera que arar el campo de los Dioses, las figuras realizasen el trabajo por él. A partir del momento en que se cerró la tumba, el mundo terrenal desapareció para Ani, y comenzó el mundo redactado en su Libro de los Muertos.        

        El mundo del libro de los muertos:

        El fallecido despertaba en el Bajo Mundo, o el Duat. Era un lugar lleno de peligros, y el Libro de los Muertos era de gran ayuda para poder realizar todo el camino. En ese momento aparecía el Dios Anubis (con cuerpo humano y cabeza de Chacal) para hacerle de guía en el. Hay que entender esa figura, ya que en el Egipto real los chacales y distintos cánidos rondaban los cementerios. Ahí se daba la apertura de la boca y los ojos del fallecido, simbolizando el despertar en el Duat.

        Comenzaba el camino lleno de bestias y animales malignos. Por poner un ejemplo de la creencia de que lo dibujado podría cobrar vida, muchas veces se dibujaban las víboras divididas en dos partes, por miedo a que atacaran en la realidad. Era un camino largo y tortuoso, pero los conjuros del Libro permitían superar cada etapa y protegerse de cada bestia.

        Una vez superados esos peligros, llegaba la parte mas importante del camino. Ante la presencia de 42 deidades, debía realizar la Confesión Negativa. Cada Deidad representaba un pecado, y el fallecido debía negar haber realizado dichos pecados en vida. Mucha gente une esta Confesión Negativa con el cristianismo, debido a que la gran mayoría de los 10 pecados capitales se encuentran entre los 42 del antiguo Egipto. Analizando dichos pecados, podemos entender los valores morales por los que se regía: no haber robado, no haber guardado rencor, no haberse acostado con menores, no haber sido corrupto,… Los nombres de los dioses eran verdaderamente terroríficos: Tragadora de Sombras, la Serpiente Ardiente, el Rompedor de Huesos, y un largo etcétera. Como siempre, el Libro de los Muertos servía para decir las palabras exactas en cada Confesión Negativa, para poder seguir adelante en el camino. Como puede apreciarse, había dos caminos, o se tenía una vida sin esos pecados, o se tenía dinero suficiente para que te redactaran el Libro de Los Muertos (como puede verse el dinero abre muchas puertas, y algo parecido solía ocurrir con la Iglesia Católica y sus Bulas).

        Y tras la Confesión Negativa, se llega al pasaje mas famoso del Libro de los Muertos, el Pesado del Corazón o el juicio de Osiris. El fallecido era guiado hasta el dios Osiris, que depositaba su corazón (normalmente ilustrado como un escarabajo alado) en un platillo de la balanza. En el otro platillo se depositaba una pluma de la Diosa Maat, que encarnaba la verdad y la justicia. Si el corazón pesaba mas o menos que la pluma, al fallecido le esperaba la bestia Ammyt (la Devoradora). Se trataba de un ser con cabeza de cocodrilo, cuerpo de león y de hipopótamo. Si la balanza se mantenía en perfecto equilibrio iría al Campo de juncos, escenificación del paraíso Egipcio.  

                                                         el juicio

        Para terminar, un par de apuntes sobre el Paraíso. Por un lado se aprecia claramente la influencia del río Nilo en la figura del paraíso, ya que se muestra como un lugar lleno de agua, de vida, y el Nilo era el que daba la vida y el alimento a los egipcios. Por otro lado, a diferencia de los paraísos que conocemos nosotros, en el egipcio había que seguir trabajando arando los campos de los Dioses. Por ello, como he dicho antes, se utilizaban amuletos que cobraban vida y se encargaban del trabajo.

        Conclusiones:

        Como puede apreciarse, el Libro de los Muertos es un pasaje muy evocador, que podría inspirar cientos de novelas. Se narra un viaje lleno de peligros, el uso de los conjuros para superar cada etapa, las Confesiones Negativas marcando los valores morales existentes en la cultura egipcia, y una última escena del juicio final donde solo hay dos caminos: o llegas al paraíso o caes en las garras de una bestia infernal. Se trata de los primeros escritos que marcan la preocupación por la vida mas allá de la muerte, subrayando una evolución cultural y filosófica. Se narra un mundo lleno de oscuridad y miedos, pero con una esperanza final. Un relato muy inspirador.

        Como trato de demostrar en este blog, podemos encontrar Construcción de Mundos en muchos apartados de la vida y de la historia, y el Libro de los Muertos no es más que el primero de los muchos que vendrán.

        Espero que te haya gustado este artículo y me comentes tus apreciaciones sobre el blog en general y sobre el Libro de los Muertos en particular. Un saludo y espero seguir construyendo mundos a tu lado. 

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