Todo lo que tiene nombre existe. Mitología Vasca

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Todo lo que tiene nombre existe. Mitología Vasca

         Sabía que era nuestra última oportunidad y no podía fallar. De mi viaje dependía el futuro de mi pueblo. En cuanto llegué a la entrada de la cueva, las dos toros rojos se acercaron amenazantes. Al cruzar mi mirada con sus ojos de fuego, sentí el miedo en lo mas profundo de mi ser, pero no tenía tiempo que perder. Bajé la mirada y les dejé una ofrenda en forma de comida y oro, todo lo que tenía guardado en mi pequeña cabaña del bosque. Los toros se miraron entre ellos, y con un ligero gesto de cabeza me hicieron ver que me dejaban pasar. Entré en la cueva. Todo a mi alrededor era oscuridad. Encendí una antorcha que había preparado y me adentré en la profundidad de la Madre Tierra.

        La cueva iba estrechándose hasta llegar a un punto en el que había que arrastrarse por el suelo. Noté una extraña humedad en mi piel. Seguí arrastrándome hasta que la cámara la cueva volvió a ampliarse. La humedad fue creciendo, hasta que un riachuelo apareció de la nada. Sus aguas eran de un blanco brillante como la leche. Bajaba con fuerza. Temí que pudiera arrastrarme, pero no tenía otro remedio que cruzar. Al otro lado se escuchaba un murmullo. Eran dos voces hablando entre ellas. Eran la voz de un hombre y una mujer, pero tenían un tono sobrenatural. Tras un pequeño giro, una extraña luz roja inundó mi campo de visión. Era una luz tan potente que impedía que pudiera ver con claridad. Necesité de unos minutos para acostumbrarme a tanto brillo, y mientras lo hacía escuché con mas atención las dos voces. Hablaban en un idioma muy antiguo, casi desaparecido, pero que había escuchado a mi abuela en mi infancia.

        Cuando pude mirar bien, vi la silueta de un hombre a mi izquierda. Sus ojos brillaban con fuerza, y me miraba con gesto de odio. A mi derecha estaba el origen de aquella luz. Era una mujer de cuyo cuerpo se desprendía una potente luz roja sobrenatural. Tenía un gesto en su cara que no pude identificar. Era una mezcla de odio y compasión. Supe que era la diosa de la que tantas veces me había hablado mi abuela de pequeño. Yo me tomaba sus historias como cuentos infantiles, pero ella me las contaba muy en serio. Me decía que la diosa existía, y que vivía en la profundidad de la cueva con su marido. Antiguamente se le adoraba y se le hacían ofrendas en la entrada de la cueva, pero la tradición fue perdiéndose hasta casi desaparecer. Desde entonces el paisaje había cambiado, lo que antes eran montañas verdes se habían vuelto marrones, con los campos y los bosques completamente secos. Llevábamos tres años seguidos en los que las plagas habían dejado la cosecha en nada, y mas de la mitad de la población había muerto de hambre. Ayer, la última en morir fue mi abuela. Cuando me acerqué a su cama, con su último aliento, me pidió que viniera a la cueva, me adentrara y pidiera perdón a la diosa por haberla olvidado. Me dictó palabra por palabra en su idioma antiguo lo que debía decir, y tras sobreponerme a la imponente visión de la diosa repetí lo que escuché a mi abuela. El gesto de la diosa fue cambiando a medida que me escuchaba. Al finalizar mis palabras una sonrisa iluminaba su cara. Me dijo que hacía mucho tiempo que no escuchaba su idioma en boca de un hombre. Ella no era la causante de nuestras desgracias, las habíamos causado nosotros mismos dejando de lado a la Madre Tierra. Me dijo que no todo estaba perdido, ya que mas allá de las montañas nevadas se encontraba el pueblo de los Gigantes. Ellos tenían semillas de cereales que habían resistido a la sequía. Me recomendó que me dirigiera a ellos y lograra las semillas. Al volver al pueblo debería hablar con mi gente y recordarles que debían respetar a la Madre Tierra. Este era el único modo para que nuestro pueblo no desapareciera.  

        Saludos y bienvenid@ al Constructor de Mundos. Hoy voy a adentrarme en una de mis mayores pasiones: la mitología, y más en concreto la mitología vasca. Pensaba hincarle el diente mas adelante, pero debido a una iniciativa que va a ocurrir la semana que viene en Ataun (un pueblo muy cerca de donde vivo) y de la que te hablaré al final del post, no tengo excusa para demorar esta entrada. Va a ser una introducción, ya que es muy rica y dará para otros artículos en los que me adentraré en mitos y personajes concretos.

        Como ocurre con muchos temas relacionados con lo vasco, la mitología vasca ha llegado hasta nuestros días gracias a una herramienta muy enraizada en nuestra cultura: la oralidad. Los mitos y leyendas han ido pasando de padres a hijos (y principalmente de madres a hijos e hijas, ya que ellas eran las que se quedaban a su cuidado y quienes gestionaban la casa) narrándolas, contándolas como las habían escuchado en su infancia. No han existido libros históricos sobre mitología, ni se construyeron grandes templos para honrar a las deidades como ocurriría en otras culturas. Se han mantenido gracias a que se han contado (para que luego digamos que el storytelling es algo muy moderno). Historiadores afirman que una de las principales razones por las que ha llegado hasta nuestros días es que existían nucleos de población muy aislados incluso bien adentrado el siglo XII en los que se seguía creyendo en sus mitos, mientras que en otras zonas de Europa debido a la introducción temprana del cristianismo se fue perdiendo su rico universo mitológico. Hoy en día cabe recordar a dos grandes sin los que seguramente este artículo no existiría: Julio Caro Baroja, y principalmente Joxe Miguel Barandiarán. Gracias a ellos la mitología está muy viva dentro de una sociedad 2.0.

Principios de la Mitología Vasca

        Lo primero que hay que decir es que la mitología vasca es la manera en que los habitantes de la zona entendían el mundo que les rodeaba. Los fenómenos meteorológicos, las enfermedades,… se trataban de entender como las consecuencias de actos de deidades terrenales. La mitología vasca se dice que es Ctónica, ya que sus deidades principales estaban presentes en el interior de la tierra. No existe un cielo lejano donde moran los dioses como podría ser el Olimpo griego. La deidad principal sería Amalur o la madre tierra. La Madre Tierra como creadora de vida. La otra deidad mayor era Mari, aunque no pocas personas tratan a Mari como la encarnación de Amalur o la Madre Tierra.

        Otra característica de la mitología vasca es que es pacífica. Se adora a la creación de vida, y no hay dioses de la guerra. Esto ocurría mucho en las antiguas culturas europeas, pero con el paso del tiempo y con la importancia que fue tomando la guerra en la historia europea, fueron apareciendo deidades guerreras.

        La última característica principal que querría destacar es que se trata de una mitología Animista. Todo ser vivo sobre la tierra tiene su alma, su ser. Es por ello del dicho popular que da título a este artículo: Todo lo que tiene nombre existe, o todo lo que tiene nombre tiene su ser.

Personajes principales

           La mitología vasca está muy interrelacionada con las personas. Los seres mitológicos interactúan con los humanos continuamente, no son personajes ajenos a la vida cotidiana. Hay muchos seres mitológicos en la cultura vasca, pero voy a narrar algunos de los que considero mas importantes.

        – Amalur: Es el origen de todo, la Madre Tierra, la deidad principal. Ella dio la vida a todo lo que nos rodea. Hay una breve historia que sirve para entender la interacción de las deidades con el pueblo vasco. Cuenta la leyenda que el pueblo temía a los seres de la noche,  y por ello pidieron a Amalur que les diera una luz que alejara esos malos espíritus. Amalur, para contentar al pueblo creo la luna. Pero al pueblo le pareció que no iluminaba lo suficiente, por lo que volvieron a pedir a Amalur una nueva luz. Entonces creo al sol, que se iría intercalando con la luna en el firmamento. Al pueblo le gustó mucho el sol, pero vieron que por la noche los malos espíritus volvían a salir, por lo que volvieron a pedir ayuda a Amalur. Ella entonces creó el Eguzkilore (la traducción literal sería flor de sol, aunque en castellano se la conoce como Carlina). Desde entonces, en muchas casas y caseríos vascos se pone una Eguzkilore o Carlina en la puerta de entrada, para mantener lejos a los espíritus de la noche.

        – Mari: Es junto con Amalur la gran deidad vasca (en algunos lugares tratan a Mari como la encarnación de Amalur. Vive en grutas de distintas montañas del País Vasco, pero su estancia principal se encuentra en el Amboto. Se le considera responsable de las tormentas y los cambios de tiempo. Hay muchas teorías que hablan del origen de Mari. Una de las que mas me gusta tiene origen en el lugar donde vivo. Comenta la leyenda que había una mala mujer (hay que entender mala mujer desde el punto de vista cristiano de no hacer caso al hombre y de no ser buena cristiana) no quería bautizar a sus hijos. El marido la ató a un carro y se encaminó a la iglesia. De pronto la mujer estalló en llamas y voló hasta la cueva de Murumendi (Beasain), donde aún habita. En este mito podemos ver la batalla que durante siglos ha existido entre las creencias antiguas y el cristianismo. Los papeles de buenos y malos varían en función del prisma del que se mire.

        – Basajaun: Es el señor del Bosque. Se representa como un enorme ser con cuerpo humano cubierto de pelo. Se le relaciona directamente con el pastoreo. Se dice que cuando una tormenta se acerca, el Basajaun comienza a gritar por los bosques para avisar a los pastores, y de esta manera puedan meter a resguardo a sus rebaños. Se dice que los seres humanos logramos de él los secretos de la forja, de la sierra,… Normalmente se suele decir que es un ser pacífico, pero en algunos mitos se habla de su fuerza sobrehumana que causaba terror. Hoy en día se ha vuelto a hablar mucho de los Basajaun gracias a la trilogía del Baztan de Dolores Redondo. 

        – Lamiak: Este ser mitológico es mitad humano mitad animal. Concretamente se dice que tiene el cuerpo de una mujer muy hermosa, pero tienes los pies de pato. Se suele relacionar directamente con las sirenas, ya que en algunos pueblos de la costa se dice que tenía cuerpo de mujer y cola de pez. Si se quiere ver a una Lamía hay que ir a los ríos que atraviesan los grandes bosques de Euskadi. Se dice que suele estar con los pies metidos en el agua, peinando su larga cabellera rubia con su peine de Oro. Suele relacionarse con mitos de enamoramiento con los jóvenes del lugar. Muchas leyendas hablan que un joven se enamoró de una mujer bellísima en el río. Al llegar a casa se lo contó a su madre, pero ella le dijo que mirara bien los pies de su amada. Al hacerlo, al día siguiente, vio que eran de Pato, y enfermó del disgusto hasta morir. Muchas veces tratan a la Lamia como un ser que engaña y juega con el amor (principalmente debido a creencias del cristianismo),  pero se habla de Lamias que tras la muerte de su amado, a la mañana siguiente la familia va a visitar la tumba y encuentran que una larga cabellera rubia sale del interior de la tumba, donde la Lamia se ha enterrado con su amado fallecido.  

        – Galtzagorri: Son unos seres muy pequeños, que visten pantalones rojos (de ahí su nombre: Galtzagorri es pantalón rojo en Euskera). Se dice que suelen vivir en un alfiletero, y siempre están dispuestos a ayudar a su dueño, sea el trabajo que sea el que se les encomiende. Tienen una relación directa con la noche de San Juan, ya que dice la leyenda que si pones un alfiletero esa noche junto a la hoguera, a la mañana siguiente encontrarás al menos un Galtzagorri dentro. Aunque como ocurre con todos los mitos, hay versiones en las que se presenta a los Galtzagorris como pequeños duendes traviesos, que se divierten fastidiando a los humanos.

La mitología en nuestros días

        Como he dicho al principio del artículo, la mitología vasca tiene muchos siglos de antigüedad, pero para nuestra alegría se mantiene muy viva hoy en día. A mi de pequeño en la ikastola (los colegios vascos) me enseñaban nuestra mitología, y me consta que hoy en día se sigue haciendo. Como prueba de la vigencia de la mitología hoy en día voy a poner dos ejemplo de los pueblos cercanos a donde vivo.       

        – Inicio de fiestas de Beasain: Beasain es la capital del Goierri, la zona en la que vivo. En junio son sus fiestas, y como ocurre en muchos sitios, dan comienzo con un chupinazo. Pero para mucha gente el verdadero comienzo de las fiestas es por la noche, cuando Mari baja de Murumendi, vuela hasta la hoguera y aparece en el balcón del ayuntamiento. Dejo aquí un vídeo del momento:

 

        Ibilaldi majikoa (paseo mágico) en Ataun: Es una iniciativa preciosa del pueblo de Ataun, cuna de Joxe Migel Barandiaran, padre de la situación actual de la mitología vasca. Existe un museo en el pueblo sobre su vida y sobre la mitología. Una tarde-noche (este año es el 15 de Julio) el pueblo entero se vuelca y mediante un paseo de mas de dos horas representa la vida de su hijo predilecto, pero también teatraliza distintos mitos vascos. Al acabar de noche, entregan unas antorchas para acabar el recorrido creando una atmósfera mágica, donde presencias akelarres,… Dejo el enlace a su página web (aunque esté en euskera podéis ver las fotos,… y si queréis saber mas no dudéis en preguntarme en los comentarios). También dejo un pequeño vídeo de la organización. Merece mucho la pena.

 

        Y hasta aquí este primer post sobre la Mitología Vasca. Quedan muchas cosas por contar y muchos mitos que disfrutar. En futuras entradas iré desgranando los distintos personajes, y pronto hablaré sobre las brujas y su realidad.

          ¿En tu zona hay alguna mitología que compartir?¿Conoces algún mito vasco concreto del que quieras hablar? Deja un comentario y seguiremos indagando en esté mundo mágico. Muchas gracias por tu atención y nos volveremos a ver pronto en El Constructor de Mundos.

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By | 2017-12-11T13:47:19+00:00 julio 7th, 2017|Mitología|4 Comments

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4 Comments

  1. Rika 10 julio, 2017 at 00:57 - Reply

    ¡Hola!
    Me encantan entradas como esta, que desgranan la mitología. Y en particular los españoles sabemos poquito de nuestro propio trasfondo mitológico, así que me ha alegrado mucho encontrar esta en particular. Reconozco que como no se ha visto en el video que Mari aparezca luego en ningún balcón me ha parecido algo siniestro (?), pero a la vez lo he agradecido mucho porque es una costumbre más sobre la que puedo investigar.

    ¡Mil gracias por escribir cosas así y espero que todavía queden unas cuantas entradas más!

    Atte. Rika~

    • A.P.Berra 10 julio, 2017 at 09:17 - Reply

      Saludos Rika
      Muchas gracias por tus palabras. Es cierto que en el video no aparece luego en el balcón. He encontrado algún video en el que se ve todo, pero eran muy largos, y creo que se perdía la magia de la entrada de Mari en el fuego. Tenemos la imagen del fuego como algo siniestro y destructivo, pero también tiene su parte purificadora. No es casualidad que celebremos la noche de San Juan (o mejor dicho, el solsticio de Verano) alrededor de hogueras.Tienes toda la razón respecto a que desconocemos nuestra propia mitología. Es por ello que en próximos artículos hablaré, entre otras, de la mitología asturiana.
      Gracias por tu visita a mi blog y espero que volvamos a coincidir por aquí.

  2. Iaberius Gundisalvi 13 julio, 2017 at 02:48 - Reply

    ¡Hola!

    Cómo me alegra encontrarme con esta entrada y descubrir que seguramente vendrán más de otras mitologías. Me interesa mucho saber sobre los seres legendarios ibéricos, tiene mucho que ver con mi proyecto, y los mitos son el primer paso. ¿Sólo tratarás de mitos o también de leyendas? Sea como sea, supongo que me pasaré mucho por aquí porque estas entradas me van a ayudar bastante. Hasta ahora, contaba, sobre todo, con los libros ilustrados de Jesús Callejo sobre los seres mágicos de España y luego, más específicamente, algunos documentos etnográficos sobre seres legendarios manchegos. Quiero buscar puntos de contacto que me ayuden a realizar un ejercicio de sincretismo entre las distintas mitologías. Hace tiempo escribí una entrada en el blog sobre los nubleros o reñuberos. ¿Hay en el País Vasco algún tipo de ser parecido, o quizá el mismo personaje con otro nombre?

    ¡Un saludo!

    • A.P.Berra 13 julio, 2017 at 17:02 - Reply

      Saludos de nuevo y muchas gracias por pasarte por aquí.
      Por lo poco que se sobre los nubleros, creo que se tratan de personas o personajes que controlan las tormentas y la meteorología. En euskadi es directamente a la Diosa Mari a la que se le considera responsable de las tormentas. Se solía decir que cuando Mari cambiaba su lugar de residencia (ya que vivía en distintas cuevas de todo euskadi) las nubes enrojecían, ya que se le relacionaba con el fuego. Cuando Mari residía en el monte Amboto, su cumbre solía llenarse de nubes.
      Como comentaba, me apasiona la mitología, y hoy mismo acabo de publicar una entrada sobre la mitología asturiana. Si se te ocurre un tema concreto que tratar en el blog, dímelo y trataré de informarme. Un abrazo y gracias por tus palabras.

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