Atlántida (II): Inspiración para escritores.

//Atlántida (II): Inspiración para escritores.

Atlántida (II): Inspiración para escritores.

        El humo sale con fuerza de la plaza. Cientos de personas gritan y corren sin rumbo aparente. Un enorme cráter se encuentra donde hacía unos instantes la gente se reunía para idolatrar al ladrón del tridente. A mi lado estás tú, Amets, hablándome, pero por el estruendo no logro escucharte. Los rayos no paran de caer por todos lados de la ciudad. El anillo de canales del que está formada la Atlántida tiene el agua rojiza. Al principio pienso que es por la ira de nuestro Dios, pero no, cientos de cuerpos flotan en el agua, desangrándose. La imagen es espantosa. Miro a mi lado. Sigues hablándome. Poco a poco logro entender lo que me dices. Me pides que hable con nuestro Dios, que trate de calmar su ira. Miro la estatua que se encuentra frente a mí. Comienzo a rezarle de una manera que nunca he aprendido. Las palabras salen de mi boca como si alguien me hubiera conectado a un mecanismo. No hay respuesta de la estatua. Mientras, la ciudad esta siendo destruida entre rayos y explosiones en cadena.

        Miro de nuevo a la estatua. Ríos de lágrimas recorren mi rostro, pidiendo clemencia por la gente que siempre le ha sido fiel. La estatua se pone de pie de golpe. Me mira con los ojos llenos de ira. A través de sus ojos veo el sufrimiento de todo el pueblo. Le pido perdón por nuestra desvergüenza. Le digo que estoy dispuesta a renunciar a lo que sea por dejar vivir a mis seres queridos. Me contesta algo que no entiendo, pero sé que tengo que responder que sí, que acepto el trato. Amets, tú me miras a mi lado con lágrimas en los ojos. Ahora entiendo a lo que he renunciado. He renunciado a mi vida, a mi familia, a mi gente, por salvaros, por salvarte. Te vas corriendo en búsqueda de las personas a las que lograremos salvar y vuelves con nuestra hija en tus brazos. Tus ojos me dicen que me amas en el preciso instante que un gran rayo atraviesa la cubierta del templo, y atravesándome se hunde en la tierra. Noto que el calor del rayo se va volviendo fuego en mi interior. DIOS MIO, ME NOTO ARDER. Con gran esfuerzo logro quitarme el anillo de la mano.

        Saludos y bienvenid@ a El Constructor de Mundos. Como expliqué en el primer capítulo sobre la Atlántida (que puedes leer aquí), este mito es muy importante para mí. Me abrió los ojos a la mitología y a sus misterios, y me sirvió como inspiración para mi hasta ahora primera novela llamada Atlantis. El comienzo del artículo, de hecho, es un pequeño fragmento de la novela. Es un mito muy inspirador, y voy a tratar de demostrarlo en los siguientes puntos:

1.- Worldbuilding:

        El mito de la Atlántida tiene un Worldbuilding apasionante. Es una isla-paraíso creada por un dios para proteger a su amada. Platón nos cuenta que se encontraba más allá de las columnas de Hércules, pero no señala un lugar concreto, aumentando su misterio. Nos habla de una isla idílica, con unos canales muy hermosos, protegidos por unas murallas inexpugnables. Están gobernados por diez reyes (que en realidad son cinco pares de hermanos gemelos) y la paz reina en toda la isla. Podría decirse que son reyes blancos, inmaculados, buenos. Pero poco a poco la genética humana va venciendo a la divina, y comienzan a aparecer los tonos grises en sus personalidades (esos tonos grises que amamos los escritores, donde nadie es totalmente bueno ni completamente malo). Los Atlantes se volvieron tan ambiciosos, que los dioses decidieron castigarlos de la manera mas severa que se recuerda, borrándolos de la faz de la tierra. Pero lo más curioso de este caso es que cumple a rajatabla la máxima del buen Worldbuilding: No muestres todo, deja unas pinceladas de todo lo que hay tras la historia. Así, con unos textos de Platón se ha logrado que en casi todo el mundo se asocie la Atlántida con una especie de Eden sobre la tierra. Nos dan unas pinceladas de lo grandioso que es el lugar, y nuestra imaginación hace el resto. Partiendo de estos trazos de Worldbuilding se pueden escribir cientos de historias.

2.- Imaginando una sociedad ideal:

        Una de las teorías mas extendidas sobre este mito es que Platón usó la historia de la Atlántida para dar una lección sobre ética y el funcionamiento ideal de una sociedad. Nos habla del funcionamiento original de la sociedad, donde la isla está dividida en diez zonas, y cada zona funciona de una manera coordinada con el resto. Se tomaban las decisiones de manera conjunta, pero siempre bajo el control del primer hijo de Poseidón y sus descendientes. Se han escrito muchos libros sobre sociedades ideales, así como de sociedades ideales fallidas. En cierta manera podría decirse que la historia de la Atlántida comienza como una utopía, que poco a poco se va transformando en una distopía, hasta volverse una historia de catástrofes. Como puedes ver, varios géneros en una misma historia. Depende del tramo de la historia de la Atlántida en el que te fijes, puede salir una historia completamente distinta.

3.- Historia de una ambición:

        La ambición es una de las emociones que más ha inspirado a escritores de todas las generaciones (junto al amor). Podemos poner como ejemplo las ambiciones históricas de los reyes, la ambición de lograr mayores riquezas,… En este caso estamos hablando de una ambición colectiva. Es una sociedad muy superior a las que existían en su época, y según nos cuentan, al perder la influencia genética de los dioses, los Atlantes se vuelven ambiciosos y no se conforman con lo que tienen. Esto es justo lo que les llevaría a su destrucción. La ambición es una de las emociones más usadas para demostrar la maldad inerente en todo ser humano. Si quieres narrar la caída a los infiernos de un personaje, te recomiendo que uses uno de estos dos caminos: el desamor y la ambición.

4.-Destrucción final:

        El capítulo final de la historia de la Atlántida es el que lo ha convertido en una leyenda misteriosa que ha llegado hasta nuestros días. En un día y una noche, la que se supone que era la sociedad más avanzada conocida, desapareció del mapa. No quedó ni rastro ni de la Atlántida ni de sus habitantes. Si lo vemos desde una historia de Dioses, podemos imaginar que su mano está tras la destrucción. Poder narrar la ira de un Dios, y cómo sucumbe todo el mundo es demasiado interesante como para ignorarla.

        La historia de la Atlántida que conocemos es una, pero (como es el caso de mi novela Atlantis) esto abre las puertas a muchas historias que podrían nacer de las siguientes premisas:

  • No todos los Atlantes murieron. Puede que algunos se salvaran y sus descendientes viven entre nosotros.
  • Los Atlantes retaron a los dioses y los vencieron, acabando con ellos y comenzando la era de los Humanos.
  • Si trasladamos la historia de la Atlántida a nuestros días, puede que la humanidad entera seamos esos Atlantes que hemos ido demasiado lejos y nos merezcamos ser exterminados para que el mundo siga funcionando.
  • Si eres un amante de la ciencia ficción, podrías narrar la historia de un planeta donde los extraterrestres cedieron sus conocimientos a una raza inferior, para ayudarles a evolucionar. Pero con el paso del tiempo, los habitantes del planeta se vuelven muy poderosos y comienzan a colonizar planetas cercanos. En este punto los extraterrestres deberán decidir si terminar con su creación.

        Y hasta aquí mi artículo sobre la inspiración que puede darnos el mito de la Atlántida ¿Qué historia se te ocurre a tí basándote en el mito de la Atlántida? Déjame un comentario y puede que de ahí nazca una buena novela.

        No olvides suscribirte a mi blog si te gustan mis artículos.

        Un fuerte abrazo y hasta pronto. Nos vemos en El Constructor de Mundos.

By | 2018-01-14T17:07:34+00:00 septiembre 14th, 2017|Mitología|0 Comments

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